• La pregunta insólita de la semana se oyó en el programa de Mariano Grondona del último domingo, cuando un panel desde Buenos Aires entrevistó a Carlos Menem, que estaba con el conductor en La Rioja. La autora fue la periodista Cecilia Absatz, quien preguntó a Menem: «¿Usted impugnó el estado de sitio?». Mayor desubicación imposible, ya que del último período democrático fue el gobierno de Menem el que nunca aplicó el estado de sitio, y sí lo hicieron Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa. En el mismo programa, el que lució muy virulento contra Menem fue Ari Paluch, quien al atacarlo dijo, en primer lugar, representar a la gran mayoría del pueblo, y de inmediato se corrigió y manifestó hablar por cuenta propia. Ahora bien, lo que sorprendió a quienes también lo escucharon al día siguiente, por radio, fue oírlo decir: «La verdad, con Menem estábamos mejor».
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• Marcelo Tinelli se dio el gusto y le ganó el lunes a su rival Adrián Suar. Con 29 puntos de rating, le arrebató el primer puesto a la novela de Canal 13 «Son amores» (27.8) gracias a la cuarta edición de la parodia a «Gran hermano». Si bien no es novedosa la sátira, sí lo fueron los integrantes de «Gran cuñado VIP», ahora no dobles de políticos sino de famosos de la TV. Mientras aparecían las estrellas clonadas en el estudio de «El Show de Videomatch», el encendido registró picos de 31 y 32 puntos. Divertida la broma autocrítica de Tinelli conversando con sus enemigos Adrián Suar y Mario Pergolini acerca de sus propios infortunios. Con el primero, Tinelli reconocía que perdía sistemáticamente frente a «Son amores» mientras que con Pergolini hablaba del humor «grasa» de «El show de videomatch» y del reality de fútbol que «Cuatro cabezas» produce y Tinelli dejó inconcluso.
• Los personajes llegaron al canal en diferentes medios de transporte (Adrián Suar en un caballo blanco, Jorge Rial en el colectivo 60 y Gerardo Sofovich al volante de una Ferrari) mientras los recibía el inefable Mariano Peluffo, ex co-conductor de Soledad Silveyra en «Gran hermano». Daniel Hadad llegó custodiado por dos policías, Susana Giménez por su mascota Jazmín.
• La caracterización fue en general acertada, no así las actuaciones, lo cual resultaba determinante en el parecido con el famoso parodiado. Por caso, los clones de Gerardo Sofovich y de Susana Giménez eran perfectos pero sus voces y gestos no remitían al personaje ni causaban gracia. Pese a que Tinelli se doblaba de risa, como lo hace siempre de todo lo que ocurre en su programa, muchos de los personajes como el de Moria Casán o Nicolás Repetto no tenían gracia. Se destacaron en cambio, por sus actuaciones y no tanto por la agudeza en el maquillaje, Pergolini, Susana Rocasalvo y el doble de Tinelli, a cargo de José María. Pasada la novedad, la duda ahora es si Tinelli mantendrá la primacía en el rating.
• Los dos «duelos de la semana» que mostró en sendos compilados «Televisión Registrada» el lunes, sintetizaron perfectamente el estado actual de la TV, hegemonizada por el modelo Silvia y Guido Süller. Los hermanos mediáticos fueron justamente tema del primer compilado (ella dijo que él tiene sida y él reaccionó acusándola de prostituirse por monedas; un debate multiplicado ad nauseam por los programas del rubro) que los conductores presentaron como un «atentado contra el buen gusto de los argentinos». Al respecto, el «No pida que le mostremos el muñeco» que le dedicó segundos antes Gianola a la invitada de la noche, la modelo Ingrid Grudke, tampoco fue un dechado de refinamiento.
• Lo interesante, sin embargo, fue el increíble enfrentamiento entre los conductores de «Punto Doc» y Ernesto Tenembaum («Periodistas», también de América) por una entrevista a José Manuel de la Sota. La decisión del gobernador de Córdoba de presentarse en «Periodistas» y no en «Punto Doc» enojó a Rolando Graña y Daniel Tognetti como para descalificar lisa y llanamente la idoneidad de sus colegas, con lo cual iniciaron un insólito ping pong de programa a programa. Tenembaum, a su vez, desperdició el reportaje con preguntas que casi siempre empezaron con «Los de 'Punto Doc' dicen que...», etc. De la Sota terminó siendo convidado de piedra en medio de una guerra entre «comunicadores» -presuntamente progres, además-casi tan bochornoso como los intercambios cloacales de los hermanos Suller.
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