Avatares de la TV

Espectáculos

  • El estreno de «Montecristo» en «Telefé» (27.1) no logró superar a Marcelo Tinelli (29.4), quien volvió a conducir «Bailando con un sueño», sólo para perjudicar al debut de Pablo Echarri (foto) pues se emite los lunes. Los 67 minutos seguidos sin publicidad de la novela con Echarri sirvieron para que el público no cambiara de canal, al menos no de manera compulsiva como invita a hacer el corte comercial. Logró así «Telefé» 42.5% del share pero «Showmatch» contraatacó con la misma estrategia de ausencia de tanda. Esa modalidad creciente viene afectando diariamente a los programas posteriores a Tinelli, pues deben cumplir con las tandas propias y las atrasadas.

  • A juzgar por el primer capítulo de «Montecristo» en «Telefé», la conocida historia de Alejandro Dumas fue recreada con cantidad de detalles y subtramas engorrosas. La primera falla estuvo en la poco clara identificación genérica, con una incomprensible mezcla de novela de amor, policial e intriga religiosa. También se advierte confusión en la dirección, con tomas de cámara fija, cámara en mano, handy cam, clasicisimo y posmodernidad. ¿Será para atraer a todas las edades? Se corre el riesgo de no interesara ninguna.

  • La similitud con la novela de Alejandro Dumas radica en que Echarri será dado por muerto, luego resucitado y traicionado por su mejor amigo. No falta la alusión a la última dictadura militar, con Paola Krum como hija apropiada y Echarri, su novio, descubridor de secretos de los '70. En el primer capítulo se mostró todo con el afán de que el público comprendiera: los amigos Echarri y Joaquín Furriel viajan a un torneo de esgrima en Marruecos y a Echarri lo implican en un crimen que no cometió, lo apresan y en la Argentina todos lo dan por muerto. Años más tarde su mejor amigo se casa con Krum, quien había querido suicidarse en una escena grotesca. Pero lo más insólito es ver a Echarri tirado en la orilla de algún río de quién sabe qué país, hasta que aparece para rescatarlo Viviana Saccone. ¿Qué hacía la coqueta Saccone con su gimnasia en esa zona inhóspita? Abel Santa Cruz, que de TV sabía mucho, decía que cualquier variación sobre Montecristo nunca fallaba en TV. ¿Estaría equivocado? Claro, él lo había hecho bajo la forma de «El hombre que volvió de la muerte», en 1969, con Narciso Ibáñez Menta, un clásico que todavía se recuerda.   

  • «Televisión registrada» le respondió a «CQC», luego de que las «Kukarachas» les tomaran el pelo la semana pasada. Gabriel Shultz y Sebastián Wainraich festejaron porque Pergolini los había nombrado por primera vez y, luego, presentaron unas «kukarachas» propias. Pero el mayor hallazgo radicó, una vez más, en el archivo: encontró la producción de «TVR» un aviso publicitario extranjero, sospechosamente parecido en estética a la apertura de «CQC» donde Pergolini y su troupe toman clases con políticos para aprender a «afanar».

  • En «Canal 7» sigue la moda retro, no sólo por el regreso de un Badía y Compañía remozado sino por el homenaje en «Afectos especiales», que conduce Víctor Laplace los sábados a las 22. Esta vez recordarán programas infantiles con la presencia de Canela, Julieta Magaña, Cecil Charre y el perro Alfonso (Aprendijuegos), el payaso Cañito, de Firulete y Cañito, y las mellizas Liliana y Noemí Serantes. También estará el tributo a Martín Karadagián con la presencia de su hija Paulina y un informe sobre su vida. Para rematar con el revival, el cuerpo de baile de Laplace recordará, a través de sus coreografías, la música de Gaby, Fofó y Miliki y «Titanes en el Ring». En el primer programa de Badía sorprendió la aparición de Charly García, quien tomó el lugar de Lito Vitale y cantó, irreconociblemente tranquilo, un tema que explicaba cómo ser una estrella de rock. El rating de Badía fue 1.4, aceptable sólo en relación a «Telesur», que midió en su última edición 0.4.

  • Ninguna novela (y son más de quince las que se emiten diariamente entre todos los canales y horarios) se salva de la falta de ideas: cómo se explica sino que en la misma semana, las parejas centrales de las novelas «Sos mi vida» (Natalia Oreiro/Facundo Arana) y «Se dice amor» (Millie Stegman/Juan Darthés) protagonicen la misma escena de besarse en un bosque y montados a caballo. Y el final de «Los Gladiadores de Pompeya» (2.9) no ahorró en lágrimas y colmos de desenlaces. Cerraron la tira con la despedida de la pareja central, Andrea del Boca y Gabriel Goity, con cortina de fondo a cargo de Fito Paéz que cantaba «Fue amor». A lo Thelma y Louise, Del Boca se iba de gira con su amiga Sandra Mihanovich. Quizá hubiera sido atinado otro fondo musical.

  • Tomando el estilo de «Intrusos», «La cornisa» de Luis Majul presentó el domingo «la guerra de la TV». Todos los canales estaban presentes dentro de un ring de boxeo mientras desfilaban los mayores referentes de la industria, con motes de «caídos», «golpeados» y «ascendentes». Todo fue editado con fuertes golpes de puño y sonidos típicos del boxeo. Sin duda más entretenido que el debate que vino después, protagonizado por Laura Ubfal, Carlos Polimeni, Adriana Schettini y Jorge Lafauci.
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