Avatares de la TV

Espectáculos

  
  • La final de «Gran Hermano», donde la participante Marianela se consagró como ganadora, tuvo números récord no sólo de rating (39.1, lo más alto desde mayo de 2005) sino también récord de recaudación por llamados telefónicos y mensajes de texto, con la votación de 3.800.000 personas, esto es, más que el padrón de la Ciudad de Buenos Aires (2.500.000). De este modo, cualquiera de los tres participantes del reality obtuvo más votos que lo que obtendrán Jorge Telerman, Mauricio Macri o Daniel Filmus (Marianela logró 1.566.319 votos, Juan consiguió 1.287.902 y en el tercer lugar quedó Mariela, con 923.628). Peor la comparación si se recuerda que en cada elección se multiplican los votos en blanco o impugnados, mientras en la TV son varios los que votan más de una vez.

  • Si se tiene en cuenta que los llamados telefónicos al 0600 de Telinfor cuestan 3 pesos más IVA y los SMS (mensajes de texto) se cobran 0.50 centavos más IVA (ambas tarifas quintuplican la tarifa normal), la recaudación ascendió en una noche a unos 6 millones de pesos, que se reparten entre la telefónica y el canal. Además se suma la publicidad por la que «Telefé» cobra 2.500 pesos el segundo. Así, en tan sólo una noche, la TV recaudó más que «El hombre araña 3» durante el fin de semana (5 millones de pesos).   

  • No bastó la maniobra desesperada del canal del monopolio «Clarín» que contrató a Diego Maradona para que se confesara en el programa de Marcelo Tinelli, pues perdió contra «Gran hermano», con 20.2 puntos y quedó tercero en el rating del día, detrás de Susana Giménez (27.7). El pico máximo de la final de los 119 días de encierro fue de 40 puntos pasada la una de la madrugada, con lo que queda claro que al público no quiso ver la enésima aparición de un Maradona desmejorado, que le prometió a Tinelli no volver a drogarse y conducir un programa junto a él. También había presentado Tinelli a las infartantes protagonistas de «Patinando por un sueño», quienes no hicieron más que hablar de lo parada que tenían la cola gracias al entrenamiento de patín. Ni colas ni el héroe nacional alcanzaron.

  • Lo de «Gran Hermano» es siniestro si se piensa en términos de costo-beneficio. Siniestro para los participantes, claro. Cada uno de los 18 anónimos que debieron esclavizarse en la casa cobró, durante el período de duración del reality, 3000 pesos por mes. El premio a la ganadora consistió en 100 mil pesos, un auto, un reloj, un teléfono y ropa deportiva, a cambio de una recaudación millonaria para el canal que sólo en la última votación tuvo el récord mencionado de 6 millones de pesos pero durante los 119 días generó, semanalmente, la ganancia de los 500 mil llamados telefónicos y mensajes de texto, más la publicidad. Todo esto se repetirá desde el próximo domingo, a las 21, con el debut del «Gran Hermano» de «famosos», entre los que estarán Luis Vadalá, Pachu Peña, Hernán Caire, y «Locotora» Castro, entre otros. «Telefé» aprovechó además para anunciar el comienzo de la novela con Miguel Angel Rodríguez, Hugo Arana y Roberto Carnaghi, «El capo», para el lunes próximo a las 22.   

  • «Gran hermano» fue el más exitoso de los ciclos con llamados al 0600, seguido por «Showmatch», que recibe 400 mil llamados semanales, Susana Giménez, con 200 mil y «Cuestión de peso», con 100 mil. Gerardo Sofovich, Alejandro Fantino y Carmen Barbieri siguen en la lista de programas con llamados telefónicos. El negocio «Gran Hermano» abarca además la música del reality (muchos participantes tienen «su» canción) que puede ser bajada de páginas específicas de Internet y utilizadas como ringtones, para lo cual obviamente hay que pagar. También ofrecen bajar fotos e imágenes.

  • Mientras la TV hace su negocio, el público cree. No sólo existe un espacio de la casa de «Gran Hermano» al que las cámaras no acceden y donde los participantes se sacan la ropa para bañarse, además de realizar otras actividades que no son televisadas, sino que el «Canal 15» del cable, donde prometen transmisión 24 horas del reality, también engaña. A la madrugada, además de las imágenes de ronquidos o sonámbulos, muchas veces se ven escenas que transcurrieron durante el día, obviamente grabadas. Tampoco muestran cuando ingresan los psicólogos a la casa y dialogan con los participantes (ni se advierte que la terapia tenga gran incidencia).   

  • Se supo de favoritismos de parte de la producción del programa hacia algunos participantes o provocaciones para generar algo de «escándalo» en el programa (como cuando un camarógrafo llamó gay a uno de los concursantes). Lo mismo ocurre con las previsibles peleas entre jurado y participantes de «Bailando por un sueño». Lo guionado llegó a la obviedad con el nuevo jurado de patinaje: Florencia de la V, Reina Reech, Laura Ubfal y Marcelo Polino. Este último « denunció» que las mujeres se peleaban por quién ingresaba primera, pero las jurados se tentaron y sólo corroboraron que se trató (y tratará) de una pelea orquestada.

  • En cuanto a las promesas recurrentes para mantener al público en vilo, Jorge Rial pedía el lunes a los televidentes que aguardaran al final del programa pues llegaría una «gran sorpresa». Se trató del ingreso de los operarios encargados de desarmar la casa para su remodelación. Y Marcelo Tinelli anunciaba -mientras entrevistaba a Maradona- la sorpresa para «El Diego»: un video nostálgico que combinó imágenes del ex futbolista durante sus tiempos de gloria y aquellas durante la internación, con el pelotón de movileros en la puerta del sanatorio ante el rumor de su muerte. El golpe bajo llegó con la cortina musical de «La cigarra». Ante la frase «Tantas veces me mataron...», mostraban a un calmo Maradona, sentado en el estudio.
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