Si bien el monopolio «Clarín» está conforme con ganar un rating que hace más de 15 años venía perdiendo en manos de «Telefé» y revirtió gracias a Marcelo Tinelli, no está convencido de que la adquisición de la megaestrella sea todo lo positiva que hubieran esperado. En primer lugar, les anula gran parte de la publicidad pues evita cortes comerciales para acaparar mayor publicidad no tradicional en el interior de su programa. Por caso, la primera semana había solicitado extensos bloques con supresión total de publicidad en tanda para evitar «ensuciar», en palabras de Tinelli, durante la semana debut. Se ignora el criterio de Tinelli sobre qué es suciedad en pantalla.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Otra razón por la que Tinelli no es todo lo exitoso que pretenden transmitir desde el monopolio «Clarín» radica en que ha modificado el target histórico de la emisora. Si bien el monopolio ya conocía esta consecuencia con el pase de Tinelli y sus programas populares que arrastran masividad, no termina de asimilar «Clarín» haber perdido sectores codiciados por los auspiciantes, por caso, el ABC1, especialmente la franja de universitarios y la comprendida entre 18 y 35.
Otros malestares, ya en el área del divismo, se vincula con el gran espacio físico que fue tomando la oficina de «Ideas del Sur» en «Canal 13» en detrimento de autoridades más antiguas en la emisora que debieron ceder lugar. Por último, con el divo Tinelli, se hace difícil la incorporación de importantes figuras a la emisora, por caso, Mario Pergolini, quien cultiva buena relación con Adrián Suar pero no aceptaría mudarse pues no suma a la guerra entre figuras y canales. Además, el ego de Tinelli no soportaría convivir con un programa que cobra el segundo de publicidad más caro que el suyo.
En cuanto a la despedida de Pergolini de «CQC» a fin de año, se descarta que incorporen a una mujer como ocurre actualmente en el «CQC» de España y como funcionó en otros países de Europa. Si bien el Pergolini emigrará del programa, esperan continuarlo pero sin ideas sobre futuros conductores. El resto de sus programas (La liga, E 24) se siguen viendo en «Telefé», emisora que estudia prontos cambios para reponerse. En lo inmediato llegará «Talento argentino» y para el segundo semestre lo primero en estrenarse será la versión local de la serie «Two and a half men», con Guillermo Francella, ficha verdaderamente fuerte pues se sabe que el cómico vende. La misma lógica se siguió -sin suerte-con Florencia Peña, acompañada por excelentes actores como Fabián Vena y Luis Luque pero la fallida sit com sobre bigamia pasó sin pena ni gloria. También a mitad de año llegará a «Telefé» Damián Szifrón con la miniserie «Chicas».
Cada vez más burda «Socias» de Polka en «Canal 13», que parece escrita para que sus actrices luzcan sus recientes operaciones y retoques estéticos. La semana pasada habían mostrado cómo Andrea Pietra se sometía a un ciruía para agregarse prótesis mamarias. En el último capítulo se vio una escena burda con la visita del personaje de su ex marido, Federico D´Elía, quien la felicitaba por la nueva adquisición y terminaban teniendo sexo con el desnudo frontal de Pietra a quien D´Elía acariciaba y halagaba. Pero las pocas líneas de guión que tuvieron que pronunciar resultaron lamentables: «No me muerdas, no me gusta que me muerdas» y él repetía: «Te quedaron perfectas, perfectas». Cuando el celular del «playboy» sonaba, ella replicaba: «Qué hacés, quedate» y él: «Me tengo que ir, fue un placer enorme estrenarlas juntos, pero no te confundas, ¿dale?», dijo como tantos jóvenes modernos y cool de hoy día. Y llegó el colmo con el supuesto enojo de Pietra: «Pato Donald, ¿por qué no te tomás un crucero a Disney y te ahogás con Mickey'». La sobreactuación de ambos evidenció, además de la falta de guión, la falta de dirección.
Mirtha Legrand reprendió primero y luego perdonó a Cacho Castaña por haber faltado a su almuerzo. Recibió al elenco de «Cristina en el país de las maravillas», integrado Nito Artaza, Luciana Salazar, Flavio Mendoza y Marcelo Polino pero el ausente con aviso, Castaña, se excusó por teléfono. Cuando la conductora le preguntó por su «problemita de salud», Castaña le confió: «Tuve complicaciones con los músicos y retrasos con el transporte, hace dos días no duermo y hubiese sido una falta de respeto sentarme a esa mesa luciendo este aspecto. Soy la persona que más fue a comer a tu mesa, 63 almuerzos, y es la primera vez que fallo». Claro que Mirtha, incansable, le hizo prometer que compartirían el almuerzo número 64. Salazar se hizo la tímida y contó que comenzó a usar sombreros pues le causa vergüenza mirar a la gente a los ojos y brindó detalles sobre su operación de reducción de busto a causa de los dolores de espalda.
«Lalola» decayó luego de que la productora Dori Media insistiera en alargarla tras el éxito del año pasado. Pero sus creadores, Sebastián Ortega y Pablo Culel de Underground, siempre se negaron a extenderla y rompieron relaciones. Estos días se ven los capítulos finales (cierra el martes) con nula lógica y episodios trillados. El hombre en cuerpo de mujer que interpreta Carla Peterson (Lalo llamado Lola) estaba en el altar cuando ocurrió algo tan original como imprevisible: la invadieron las dudas y no pudo dar el «si» al personaje de Luciano Castro. En lugar de casarse, a último momento quiso volver a ser «Lalo». Como la tira cierra el martes próximo, todavía hay espacio para varias y forzadas vueltas de tuerca.
Dejá tu comentario