Avatares de la TV

Espectáculos

  
  • Además de ocuparse del casamiento de Wanda Nara («lo que más preocupa en el país», aseguró Mario Pergolini), «CQC» consiguió llamar la atención anteanoche sobre un tema que no desvela a los medios televisivos, aunque sí a la gente de la cultura: el estado actual del Teatro Colón. Más allá de que Mario Pergolini confundió a la Staatskapelle Berlín con «la Filarmónica» porteña, al comentar la crítica que hizo Daniel Barenboim a «responsables e irresponsables» de que el teatro estuviera cerrado en su centenario, la sección «Denuncie ya» no tuvo desperdicio.

  • Para poder entrar en el hoy infranqueable Colón, el notero Gonzalito se ocultó en un estuche de contrabajo con una pequeña cámara, y fue introducido no sin esfuerzo por dos músicos de la Orquesta Estable, ante la indiferencia de la seguridad del teatro. Un innegable golpe de efecto. Ya dentro, los mismos músicos, una escenógrafa y la bibliotecaria mostraron el deplorable estado de paredes, pisos y libros, algunos de ellos originales del siglo XVIII (que según la encargada, «el contratista quiso tirar y yo salvé trayéndolos a este pasillo en carretilla o en brazos»).   

  • Después, Gonzalito fue guiado por el especialista en restauración Fabio Grementieri para que se viera, por ejemplo, que las obras, hoy paralizadas, generaron una grieta que recorre desde el techo toda la fachada del teatro. En un momento dado, apareció uno de los arquitectos del Master Plan que quiso defender lo hecho pidiendo a Grementieri que «consulteantes de hablar». «¿A quién? Si ustedes se niegan a informar nada», le contestó. A «un vos estás equivocado Grementieri, esto fue asesorado por expertos», el aludido respondió casi a los gritos «Sí, expertos en reconstruir teatros que se quemaron hasta los cimientos, como la Fenice de Venecia, no en restauraciones». Ante ese argumento, el segundo arquitecto del Master Plan enmudeció.

  • Tras ser acorralado por personal de seguridad que quería saber cómo entró al teatro, el hombre de «CQC» completó el informe concurriendo a ver a Mauricio Macri. Ante todo le mostró al jefe de Gobierno las imágenes que acababa de grabar en el teatro. «Un desastre», reconoció Macri. Cuando Gonzalito le habló de los libros históricos tirados en un pasillo con goteras, lo mandó a «hablar con Sanguinetti» (el director del teatro), «Yo no estoy en el detalle de los libros». Para terminar, Macri se comprometió a que «las obras se van a reiniciar como mucho en diez días». «¿Con el control correspondiente?», insistió el notero. «Con el control correspondiente, Gonzalito de mi corazón». En el gobierno porteño, evaluaban ayer que Macri (fanático de CQC) piloteó muy bien la confrontación con el material que le mostraron, y que inclusive lo empleó para su propio rédito. El jefe de gobierno siempre sostuvo que lo hecho fue un desastre, y sobre esa base justifica el reciente llamado a licitación para una nueva consultora internacional.   

  • Continúa despertando críticas negativas la colección «Idolos del espectáculo argentino» del monopolio «Clarín». No sólo mezcla verdaderos ídolos como Luis Sandrini y Niní Marshall, o gente de innegable popularidad como Palito Ortega, con invenciones como Adrián Suar (obligatorio por «Canal 13») y conductores como Marcelo Tinelli, sólo montado en el buen rating de « Bailando por un sueño», sino que comete errores que irritan a los supuestos homenajeados. No hace mucho, Mirtha Legrand comentó disgustada que su perfil tenía innumerables datos erróneos y preguntó al aire «¿Por qué no me llamaron para consultarme?».

  • Como si no faltaran escándalos de vedettes, ahora la TV chismosa está tomando de punto a Francis Ford Coppola. Esta semana se pudo ver, por caso, que en «Bendita TV» de «Canal 9» se lo acusaba de «trucho», entre otras bellezas. «Ni los actores saben lo que está haciendo», dijo Beto Casella, y «hasta le cambió un reportaje a 'Canal 7' por un camión de exteriores». Más o menos en el mismo registro, el miércoles en «RSM» («América»), elaboraron un informe sobre los «Gorditos sexies». Por supuesto volvieron a insistir en el supuesto romance del director de «El Padrino» con Leticia Brédice, a quien según programas faranduleros como el de Lucho Avilés, Coppola le habría hecho repetir «45 veces un strip tease que no estaba en el guión». Por último, lo compararon con «la Tota» Santillán, «un tipo con un arrastre impresionante con las minas», según suele repetir Marcelo Tinelli.   

  • Preocupado por el rating y la competencia con el canal del monopolio «Clarín», desde el lunes Telefe modificará su prime time. Empieza una nueva temporada de Susana Gimenez y se estrenan dos nuevos ciclos, «6962 Desafío Aconcagua», con Julián Weich, y «Soledad, un tiempo después», conducido por Soledad Silveyra. Esos no serán los únicos cambios.

  • Mirtha Legrand continúa sin compañía para conducir el devaluado «Martín Fierro» por «América». Primero dijo que no Ricardo Darín, y ahora, según se comenta, podrían ofrecerle el lugar a Guillermo Andino, que es hombre de la casa y que difícilmente pueda negarse.
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