Un hombre está leyendo en público un poema: “Barcos y catedrales, pensé. Los cielos están cerca. Ah, por fin sé que el mundo me ha herido. El llanto del mundo”, lee, y sigue una línea más, sorprendente y dolorosa. El público está compuesto por escolares, que curiosamente aplauden con entusiasmo. Y sonríen contentos cuando a continuación el hombre empieza a tocar un organito de agradable ritornello. Pero quizás aplaudieron con entusiasmo porque ese poema comenzaba con una afirmación preciosa: “No lo repitas. Ya te oí. No son dos. Una sola cosa hay, y es el amor”.
"Barcos y catedrales", una producción tucumana con guiños locales
Nicolás Aráoz debuta en cine con una historia íntima atravesada por un guiño a la obra de su madre, la poeta Inés Muñoz.
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Eso los niños lo intuyen desde siempre. Pero el hombre parece haberlo comprendido recién hace poco. Solo, sesentón, reservado, ya perdió su escasa familia y no quiere sentirse atado a los recuerdos. Sabe trabajar con las manos, le dicen ingeniero y lo respetan, tiene un ayudante que es casi su amigo, y momentos de intimidad con una mujer que resulta demasiado libre para su gusto. Diversas circunstancias lo ponen a prueba, y puede perderlo todo si no sabe tratar a los demás. En cambio, escuchar a alguien más viejo que él puede abrirle un poco la cabeza.
Por ahí va la historia, pequeña, hilvanada con escenas sueltas y en algunos aspectos tan reservada como su personaje. Todo transcurre mayormente en las afueras de un pueblo tucumano, Macomita, donde el canto de los pájaros se escucha todo el día. De transcurrir en la ciudad sería más agitada, más nerviosa, y el desenlace quizá fuera menos agradable.
Película enteramente hecha por gente de la provincia, su autor, Nicolás Aráoz, ya anda por los cincuenta. Es la primera que dirige, porque antes estuvo dedicado al teatro, la ópera y los espectáculos de danza contemporánea. Pequeño detalle: su madre es Inés Muñoz, premio nacional de poesía, orgullo de las letras tucumanas, “Barcos y catedrales” se llama el libro que recopila sus poemas a lo largo de 40 años. El titulo de la película es, entonces, un guiño, un leve homenaje familiar, que calza justo.
“Barcos y catedrales” (Argentina, 2025); Dir.: Nicolás Aráoz; Int.: Oscarf Nemeth, Natalia Pelayo, Sergio Prina, Bernardo Alonso, Magdalena Castro, Vincent Degelcke.
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