16 de septiembre 2003 - 00:00

Belloso: "No soy loco pero todos me llevan hacia allí"

Belloso: No soy loco pero todos me llevan hacia allí
Aunque dice que prefiere evitar el encasillamiento, Carlos Belloso se vuelve a meter en la piel de un perturbado. Desde el vasquito de «Campeones» hasta el preso de «Tumberos», pasando por los dementes de «Dr. Peuser» en teatro, este actor parece no poder escaparle a la locura. Protagoniza junto a Diego Capusotto, Rodrigo De la Serna y Fernando Peña, entre otros actores asociados con «lo freak», el unitario «Sol negro», que lanzó ayer «América».

Conversamos sobre su personaje en TV, su experiencia en cine y sus futuros proyectos teatrales.

Periodista
: ¿Cómo ve a su personaje de «Sol negro»?

Carlos Belloso: Se quedó en el tiempo, en el grupo «Aquelarre», en los años ´70. Lo paralizó el miedo, y la historia densa con una hija lo frenó en un imaginario que todavía no se puede sacar. Pero en cualquier momento se desenfrena y saldrá a buscar su verdad.


P.:
¿Moda setentista?

Carlos Belloso: del submundo de«Tumberos» al de «Sol negro».

C.B.: La diferencia es que mi personaje es un color más. Si todo se fuera por el lado del setentismo sería una carga. Conmigo aparece una rendija desde donde se podrán ver los ´70 pero con mi visión. Yo menciono, por ejemplo, las «Flecha Juventud» y las uso en serio, me nutro de los materiales que se pueden encontrar de la época.


•Perfil P.: Los guionistas dicen que usted encaja perfecto en el physique du rol del loco, ¿qué opina?

C.B.: Creo que «el loco» me da un handicap de expresión que me hace sentir más a gusto; sin embargo, he variado. En «Culpables» hice un sordomudo. Creo que no soy encasillable pero si lo hacen, me encanta compartirlo con Urdapilleta, Capusotto, De la Serna... es bueno que nos junten a todos porque tenemos una sensibilidad particular.


P.:
Es como encerrar a todos los «loquitos» juntos.

C.B.: Más o menos, mi personaje es maníaco depresivo pero busco abarcar varias facetas. Sin embargo, no tengo en la ficción ninguna patología concreta, eso se lo determinarán los científicos, uno de ellos es Alejandro Urdapilleta, con quien se crea una relación paciente-médico interesante. Porque el psiquiatra puede tener una enfermedad, en definitiva, mucho peor que la del psicótico, a quien se encierra en el manicomio. Esa institución se diferenciade la cárcel porque el loco puede salir y el preso no. Entonces es un agente más contaminante. Me gusta jugar con el límite entre los cuerdos y los locos.


P.:
Usted se muda de la productora de Adrián Suar a la de Marcelo Tinelli ¿qué diferencias encuentra?

C.B.: Ninguna. Ambas son empresas y agradezco que existan porque hay trabajo para mucha gente. Puedo trabajar tanto en una como en otra y no va a pasar nada. Hay muchas ganas de producir aunque siga duro respecto del dinero. Yo mismo empecé un corto que es un estudio sobre Hitchcock e hice una pequeña productorita con cosas prestadas. También tengo muchas ganas de dirigir.


P.:
¿Qué puede decir de la última película que filmó con Lucrecia Martel, «La niña santa»?

C.B.: Creo que se va a ver más afuera que acá, ya está vendida afuera. Eso obedece a un mecanismo ancestral que es llevar la voz del pueblo hacia otros pueblos. Es cierto que primero hay que generar algo en el propio pueblo para luego poder «colonizar otras tierras», por así llamarlo. En un momento pensé en proyectarme en España.


P.:
¿Y qué pasó?

C.B.: Y anduvo todo bien. Pregunté en una sala cuánto costaba alquilarla, salía 15 mil pesetas, las puse y no me dieron vueltas como acá. Y llené la sala de 200 localidades. No sé cómo hice. Estar afuera da una sensación de que uno puede ir ganando lugares.


P.:
¿Por qué volvió?

C.B.: Estuve a punto de que me contratara una agencia para trabajar en Madrid pero resolví que tenía que quedarme en Argentina por mis hijos. Además, extrañaba el barrio. Tengo un amigo que vive allá, vi cómo le iba y que yo me iba a convertir en eso y no quise que me gustara más España... pero estaba en Barcelona y me gustaba todo.


P.: Ahora que está en su país, además de televisión, ¿hace teatro?

C.B.: Presento «Peuser» e «Intimidad» en el Festival Internacional de Teatro y estoy armando un tercer unipersonal que tiene que ver con la mirada, desde el aspecto filosófico hasta el biológico.



Entrevista de Carolina Liponetzky

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