13 de noviembre 2003 - 00:00

"BONANZA"

«Bonanza» (Argentina, 2002, habl. en español.) Guión y dir.: U.Rossel. Documental.

D e sobrenombre, le han puesto Bonanza, porque es como el personaje que hacía Lorne Greene en la serie de televisión: un patriarca grandote, calmo, bien gordo y familiero. No tiene una hacienda como La Ponderosa, ni se dedica a las labores rurales, y cuanto mucho anda en algún auto viejo, ésa es la diferencia, pero en cambio sabe criar a sus hijos, arreglar lo que venga, cazar loros, liebres y serpientes, y enroscarle la víbora a cualquiera para darle de comer a su familia.

En especial, sabe enseñarles a sus hijos a estar unidos, a darse maña por sí mismos, a tener el orgullo de inventarse un trabajo, si no se lo ofrecen, y ganarse el jornal sin andar llorando miseria ni caer en la subsidiodependencia. Y bien que se las arreglan los muchachos, y la hija, que sólo protesta cuando el padre no la deja aprender boxeo. Estos personajes son reales, y conforman una dinastía de gente auto-suficiente, que vive de un modo
semisalvaje si se quiere, pero en algunos aspectos también de un modo envidiable, al borde del camino, a muy pocos minutos de la gran ciudad.

Y éste es un documental, un tanto curioso y algo humorístico, que los sigue, con cierta complicidad, registrando queha-ceres, charlas, picardías, algunas cosas que pueden molestar pero que corresponde a la pintura de los personajes, como por ejemplo cuando rematan una liebre a los golpes, y otras cosas que divierten a todos, en especial el modo en que la familia se las ingenia, con mucha paciencia, para cazar loros poniendo pinceladas de cola en los alambrados, una especie de reivindicación de Inodoro Pereyra.

En lejanos tiempos, Bonanza dice haber sido asaltante de bancos. En realidad, es un actor natural. Precisamente, el público lo ha conocido años atrás como el viejo que saca a los tiros a Martín Adjemian y Oscar Alegre, en un divertido corto de Tambornino y Rossel, «De cómo Achala perdió a su amigo Oliveira». Ahí también aparece uno de sus hijos, rompiendo botellas sobre la ruta para llevar clientes a su gomería. El chico aparece también en «El descanso», comedia del mismo grupo sobre gente que quiere recuperar un lugar de trabajo, enfrentada a otra que prefiere desguazar y rematar todo cómodamente. Pero el cine ha sido una mera casualidad para ellos, mientras que ellos son todo un hallazgo para el cine. Realmente se merecían su propio backstage.

P.S.

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