1 de agosto 2002 - 00:00
Cálida versión del Oeste pucciniano
-
La actriz argentina que está cerca de interpretar a un personaje en la nueva película de Superman
-
Condenaron a 15 años de prisión a la "Reina de la ketamina" por la muerte de Matthew Perry
Enamorado del autor, Mario Perusso dirigió con pasión y la transmitió a los músicos de la Estable, que tocaron con inusual entusiasmo y concentración, con la debida tensión y suspenso, y con una portentosa unidad y generosa sonoridad en los finales o en los momentos de intensidad dramática.
La «fanciulla» (muchachita) comenzó su labor tímidamente, pero de a poco se fue adueñando del escenario hasta lograr un protagonismo pleno: la soprano Olga Romanko exhibió una voz caudalosa, bien timbrada y con buenas condiciones de actriz. El bandolero con tardía intención de regenerarse fue asumido por el tenor Daniel Muñoz (en lugar de Luis Lima, como estaba anunciado), y salió airoso del compromiso; tiene potentes agudos y algunas fisuras en el registro medio no empañaron la labor total.
Es notable la naturalidad de Luis Gaeta en el papel del «sheriff» Jack Rance, y canta con autoridad. Están muy bien en sus personajes característicos los dos Ricardos, Yost y Cassinelli. Muy bien el coro masculino, tanto en el vals del primer acto como en la desaforada escena de la horca. Es bienvenido el ingreso de Marcelo Lombardero en el elenco de registas con verdadero talento y con ideas, que hacen lógica y convincente toda acción en el escenario. El personal técnico lo secundó muy bien en esta puesta en escena artísticamente seductora.




Dejá tu comentario