La alegría, energía y talento de Carlos Vives fueron las características justas que necesitaba el Carnaval de Río en San Luis para bajar la cortina luego de tres noches deslumbrantes que juntaron a 65.000 personas.
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Los 1.500 brasileños que llegaron desde la tierra carioca aportaron su forma única de danzar y vivir esta fiesta, los pasistas puntanos demostraron lo que han aprendido en el sambódromo y los artistas nacionales e internacionales le sumaron belleza, glamour y su inagotable capacidad artística.
Mónica Farro, Adabel Guerrero, Dominique Pestaña y Christian Sancho se subieron a las carrozas y danzaron a la par de las scolas. Y el final quedó para este colombiano que repasó sus éxitos y cautivó a las 22.000 personas que se quedaron de madrugada para escucharlo.
Vives, con más de 20 años de carrera y una centena de canciones creadas, desplegó todo su potencial sobre el escenario. Demostró sus dotes de artista multifacético con inagotable energía y tocando diferentes instrumentos, como la armónica, la guitarra y la gaita colombiana.
También dejó algunas definiciones interesantes, como por ejemplo la génesis de la creación de lo que él llama Colombian Pop. "Creo que yo soy parte de la renovación de la música colombiana. Yo soy del Caribe colombiano y lo mío nació de la cumbia y el vallenato, pero cuando me fui a vivir a Bogotá descubrí el rock y así terminamos llegando a este producto", contó.
Vives dejó claro cuánto han influido la cultura argentina en general y los artistas en particular. "Yo tengo de la escuela del bolero. En Santa Marta somos románticos por excelencia, pero cuando me fui a la urbe ya se escuchaba el rock and roll y descubrí el argentino. Lo que hacían sus artistas, como Sui Genesis, Serú Girán, Pedro y Pablo, Celeste y Sandra, no llegaban a las tiendas y se vendían cassettes grabados en los andenes del tren. Eso motivó el nacimiento de nuestro rock.
Nos dimos cuenta de que podríamos escribir nuestras historias en nuestro idioma. Luego llegaron a tocar Miguel Mateos, Charly, Fito y más tarde Soda. Fue todo muy fuerte. Yo cantaba baladas y fui buscando mi camino", explica quien fue desestimado por un sello musical y tuvo que pasar siete u ocho años trabajando en un restaurante y haciendo temas para otros o recitales para niños.
"Por eso, cuando empecé a venir a tocar a la Argentina, fue muy fuerte y no lo podía creer", admitió.
Vives, además, mostró su sorpresa por el enorme despliegue del Carnaval de San Luis, por cómo se ha logrado importar el mejor carnaval del mundo a tierras puntanas. "Los felicito, es un orgullo cerrarlo", dijo con una sonrisa. Hasta el año que viene.
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