9 de diciembre 2001 - 00:00
Celebran en Berlín a Marlene Dietrich
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Marlene Dietrich
El centenario parece ser el punto final de una reconciliación que tardó muchos años en darse, después de que Marlene renegara de su país con la llegada de los nazis al poder en un tono que llevó a que muchos no la perdonaran nunca. «Odio a los alemanes», dijo en aquella época Dietrich en una frase de una claridad contundente pese a que ahora el Museo de Cine de Berlín explica siempre a sus visitantes que lo que quiso decir la actriz era que odiaba a los nazis. Pese a que Marlene Dietrich es considerada la «única estrella mundial» que ha producido Alemania y que su figura ha adquirido con los años dimensiones míticas, sólo en 1997 las autoridades de su ciudad natal, Berlín, decidieron darle su nombre a una plaza. En el mismo año, el Museo del Cine de Berlín adquirió el legado de la actriz a la que le tiene dedicada una sección especial de la exposición permanente.
El material exhibido, en parte inédito, es mayoritariamente fotográfico, pero incluye también vestidos, zapatos y sombreros de la artista, así como libros de su biblioteca privada y objetos curiosos como su última agenda de direcciones y el último teléfono que utilizó en su vivienda parisina, donde murió en 1992. Entre las fotos inéditas, hay unas tomadas por el actor francés Jean Gabin (el gran amor heterosexual de la actriz) en las que se ve a Marlene con Lin Mayberry, fotógrafa estadounidense con quien ella tuvo una relación amorosa.
Poco antes de marcharse a Estados Unidos con el director Josef von Sternberg, quien la lanzó al estrellato con la película «El Angel Azul», la Dietrich ya se había expresado de manera muy abierta sobre la homosexualidad y gustaba de alimentar todo tipo de rumores. Pero no todas sus declaraciones sobre el grupo que la convirtió en uno de sus ídolos eran halagadoras: «Casi todos los homosexuales que conozco, sean hombres o mujeres, son gente infeliz. Conozco a algunos que han sido capaces de construir una vida de pareja, pero son una excepción», manifestó en una ocasión.
Entre los efectos personales de Dietrich que se exhiben está el famoso frac de «Marruecos», con el que plasmó su androginia en la pantalla.
Además de un sinfín de programas de radio y TV dedicados a ella, está prevista una exposición especial y una serie de proyecciones de películas en el Museo del Cine de Berlín. Paralelamente, el Friedrichstadtpalast, el gran teatro de variedades berlinés, presentará un espectáculo consagrado a Marlene a partir del 28 de diciembre.



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