La industria del cine en rojo busca una salida

Espectáculos

"No hay reservas", se afirma. Está previsto trasladar el impuesto de la entrada al abono a Netflix, "pero ahora no es el momento".

Durante el fin de semana, la crisis en la industria audiovisual reveló un nuevo y preocupante índice con los datos difundidos por un comunicado del Incaa, presidido desde diciembre del año pasado por Luis Puenzo. A diferencia del teatro, que si bien sufre de igual modo la calamidad sanitaria está logrando encontrar en el streaming -tal como lo viene publicando esta sección en las últimas semanas- el consuelo de una vía alternativa y exitosa, el cine carece de iguales recursos.

Con la afirmación, como punto de arranque, el Incaa afirma que “la emergencia económica que se atraviesa es anterior a la ampliación de la emergencia sanitaria dictada por el Poder Ejecutivo el 12 de marzo de 2020”, y agrega que “aunque las circunstancias de comienzos de año nos parezcan lejanas, hasta amables, comparadas con las actuales, entre las que el aislamiento social, preventivo y obligatorio no es la peor”.

La producción de películas, recuerda el Incaa, no está contemplada entre las excepciones del decreto de emergencia, “por lo que nuestro cine se encuentra en iguales condiciones que casi todas las actividades del país”. El documento pone de relieve las primeras fricciones entre las asociaciones, sindicatos y cámaras del cine con las autoridades del Incaa, al subrayar que “no son las medidas tomadas por el Gobierno lo que paralizó a la industria, sino la pandemia. No es prudente desconocer el origen y las consecuencias de esta crisis global, que se prolongarán en el tiempo”. Puntualiza luego que, en una realidad de salas de cine cerradas, “los ingresos al Fondo de Fomento provenientes de los espectadores se han reducido a cero, y los restantes ingresos son inciertos”. A continuación, como si los recortes que impone la emergencia del coronavirus no fueran pocos, se denuncia un grave faltante de la gestión anterior.

¿Y qué pasará con el Festival de Mar del Plata? Hoy no hay nadie que pueda aventurar cuándo se levantarán las restricciones que impone la emergencia sanitaria pero, a diferencia de otros encuentros internacionales de cine que vienen cancelándose uno detrás del otro, a Mar del Plata lo beneficia el calendario ya que tiene fecha para el 21 de noviembre. De la forma en que se encuentre nuestro país y el mundo entonces (porque un festival supone el traslado de muchas personas desde el exterior) dependerá su realización. Lo que parece más seguro es la realización del mercado Ventana Sur, que este año se haría por primera vez en el CCK si las condiciones pudieran garantizar una realización presencial, aunque si no fuera así, al igual que otros mercados, podría tener una versión online (esto no está dicho en el comunicado pero así lo señalan muchos expositores tradicionales).

Se informa que han conversado con directivos de Netflix con respecto a la posibilidad de “extender a los abonos de las plataformas el impuesto que los espectadores pagan hace décadas cuando van al cine”, aunque aclara de inmediato “no en la emergencia. No es éste sea el momento para impulsar la idea”.

Entre los muchos puntos con los que finaliza el informe del Incaa se señala que el programa “Jueves de estreno”, donde se estrenan películas que ya no tienen sala de salida en las plataformas pagas Cine.ar TV y Cine.ar Play, los productores percibirán los subsidios por medios electrónicos. “En los últimos dos meses la plataforma online Cine.ar Play triplicó su audiencia. Mientras que Cine.ar TV celebró acuerdos con canales de distintas provincias para suministrarles películas en la emergencia”, se dice.

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