15 de junio 2020 - 00:00

Medievalismo de elevado rating

la peregrina. La miniserie que hoy puede verse en Europa Europa.

la peregrina. La miniserie que hoy puede verse en Europa Europa.

Suabia, 1318. Una jovencita falsamente acusada de asesinato escapa rumbo a Santiago de Compostela vestida de varón. Lleva ocultos un relicario con el corazón de su padre, y un papel que podría ser su salvación (y la condena del acusador, que no es otro que su ambicioso hermano). La persigue un asesino de instintos primitivos, la acechan mil peligros a los costados del camino y algunos compañeros de viaje no son demasiado confiables. Y, en tierra extraña, la captura un noble de instintos refinados (para la maldad). Así comienza esta noche “La peregrina”, miniserie alemana de dos capítulos que se ve por Europa Europa, en atención a los amantes del Medioevo y las novelas históricas. Basada en el libro “Die Pilgerin”, la producción tiene el acaso inevitable defecto de apretar las páginas, por lo cual ciertos personajes y episodios quedan poco desarrollados, pero eso favorece, en cambio, una mantenida sucesión de crímenes, desgracias, barbaridades, supersticiones y otras delicias de la vida medieval según lo quiere la ficción en uso.

Protagonista, Josefine Preuss. La acompañan Jacob Matschenz (“La ola”), Sebastian Hulk (“La cinta blanca”), Volker Bruch (“La banda Baader-Meinhof”) y Lucas Gregorowicz (“El milagro de Berna”). Dirección, Philipp Kadelbach, de quien se esperan dos producciones ambientadas en la Segunda Guerra Mundial: “Nuestras madres, nuestros padres” y “Desnudo entre lobos”. Tras el seudónimo de Iny Lorenz, autora de “Die Pilgerin” y otras novelas, conviven Ingrid Klocke y Eimar Lorenz, matrimonio que pasó de vender seguros, programar computadoras y colocar cuentos en revistas, a facturar más de una novela por año. El crea las historias, ella las pule y condimenta. “La ramera errante”, “La dama del castillo”, “El traficante de oro”, “El legado de la ramera errante”, “La hija de la ramera”, “La rosa de Asturias”, son algunos de sus mayores éxitos, casi todos con una mujer empoderada capaz de crecer y enfrentar a quien sea. Los medievalistas los odian, porque se toman demasiadas libertades creativas, pero el público alemán los ama, porque son entretenidos.

También la miniserie se toma algunas libertades más o menos inocentes, desde una dama montada a horcajadas, cosa entonces impensable, hasta la representación de una Santiago de Compostela que más bien parece Toledo (y es que Toledo luce más espectacular para la cámara). Pero por suerte no hay dragones, y en vez de luchas por el trono hay algo más inhabitual en este tipo de historias: la lucha entre los comerciantes, pactando matrimonios y contratos ocultos para acrecentar sus negocios.

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