"Desayuno en plutón"

Espectáculos

«Desayuno en Plutón» (Breakfast in Pluto, G. Bretaña, 2005, habl. en inglés). Dir.: N. Jordan. Int.: C. Murphy, L. Neeson, S. Rea, B. Gleeson, G. Friday, L. Kinlan, R. McCabe, R. Negga, B. Ferry.

La mezcla de terrorismo irlandés y homosexualidad ya le habìa dado su gran momento masivo a un excelente director como Neil Jordan, que tiene en sus créditos cosas mucho más memorables que la famosa -y por otro lado nada desdeñable- «El juego de las lágrimas». Sólo que el transexual que enloquecía de amor a terroristas descontrolados sabía hacerse pasar eficazmente por mujer, aportando al film no sólo uno de los mas recordados «finales sorpresa» del cine moderno, sino también una buena dosis de suspenso y melodrama.

«Desayuno en Plutón»
narra las andanzas de un travesti que obviamente no puede pasar por chica excepto cuando seduce a media luz en algún pub, disco o callejón oscuro. Y en sus crónicas, algo así como un Dickens con lentejuelas, el protagonista experimenta una serie de aventuras, conociendo el amor de un músico de rock, la ternura de un mago de segunda, las torturas de un par de policías antiterroristas bien pesados, y hasta el interés de los diarios sensacionalistas con primeras planas tipo «Killer Terrost Transexual!!!».

Lamentablemente estos episodios dividividos en 36 capitulitos con títulos irónicos como «Se me rompieron las medias» (aplicado a los efectos devastadores de una bomba del IRA en una discoteca) no siempre son tan interesantes como para volver atractivas dos horas de película. Lo que no implica que haya momentos increíbles, como la seducciòn del psicópata que interpreta el cantante de Roxy Music, Bryan Ferry, en una de las tantas escenas que justamente por estar totalmente de más terminan siendo lo que le que condimenta bien este paso en falso de Neil Jordan.

El meloso
Liam Neeson encarna a un cura con un secreto y nada de lo que hace constituye novedad alguna. En cambio hay que reconocer la audacia y el talento que muestra Cilliam Murphy, (el villano de «Batman inicia») al personificar a esta «heroína» que logra exhibir marginalidad y glamour al mismo tiempo.

Jordan
nunca va a dejar de brindarle al público más de una escena brillante: esta vez el gran momento es la delirante confesión a la policía ilustrada con un clip donde Murphy, vestido de Barbarella terrorista, mata villanos de un modo muy personal mientras canta el clásico pacifista de Buffalo Springfield «For Wat's is Worth» («Para lo que vale»), sin duda uno de los momentos màs dementes y divertidos en la carrera de un director que no teme hacer el ridículo.

Dejá tu comentario