17 de julio 2002 - 00:00

Dieron diplomas del Martin Fierro pobre

Antonio Gasalla
Antonio Gasalla
No hay dudas de que el «Martín Fierro» se devaluó. Se postergó en principio con la excusa del Mundial, pero tampoco a su término hubo canales comerciales interesados este año en su transmisión (que estará a cargo del estatal «Canal 7», como ocurrió en 1959, fecha en que comenzaron a entregarse los premios en ese entonces llamados «El cantor»).

Tras 43 años de estatuillas (con algunas suspensiones durante gobiernos militares) el Martín Fierro ha acumulado carencias: a la falta de credibilidad que aqueja a los premios, la falta de interés de los canales y de dinero para solventar fiestas (con vinos importados y faisán), se sumó el lunes una gris entrega de diplomas para los nominados en «Canal 7».

La fiesta devaluada (austera según Aptra) de los Martín Fierro se realizará el martes 30 de julio en el salón Libertador del Sheraton, y sería conducida por María Belén Aramburu y Gustavo Lutteral. El cambio de hotel (se venía haciendo en el Hilton), así como la televisación por «Canal 7» fueron las últimas alternativas a las que recurrió Aptra.

Así, terminó siendo una coproducción con la emisora estatal y la ganancia para ambas resultará de lo que logren comercializar entre publicidad y sponsors. En cuanto al hotel, argumentan que el canal tiene mejor relación con el Sheraton que con el Hilton.

•Excusas

Años anteriores era habitual la concurrencia de «celebrities» a la entrega de diplomas, donde tampoco faltaban vinos finos, champagne y mesa fría con fiambres, quesos y langostinos. Este año Mirtha Legrand avisó a Aptra que se ausentaría por no estar «preparada» para enfrentar a la prensa; también Andrea Del Boca faltó con aviso. No sorprendieron las ausencias de Marcelo Tinelli, Nicolás Repetto o Adrián Suar (enemigo declarado de los Martín Fierro), pero tampoco se hicieron ver Nancy Dupláa, Guillermo Francella, Dady Brieva, Pablo Echarri o Jorge Ginzburg.

Es cierto que el Estudio 1 de la emisora estatal no tiene el glamour del Hilton, que no contó con el catering de otros años (sólo había un carrito con copas de champagne), ni las butacas y sillas de plástico son comparables con los confortables sillones del hotel. Pero las ausencias fueron muy notorias: no hubo rubro que pudiera exhibir ante las cámaras la totalidad de los nominados. Pasaron familiares, delegados, y algunos de los famosos que concurrieron (como Antonio Gasalla, Patricio Contreras, Raúl Portal o Facundo Arana) posaron para las fotos con diplomas varios, los suyos y los de sus contrincantes.

La mayoría de los nominados se acercaba a la emisora para recibir el diploma y se esfumaba: el siempre apurado
Fabián Gianola apareció junto a su co-equiper Claudio Morgado, retiró el diploma antes de que comenzara la ceremonia y se fue a grabar «TVR»; Alberto Martín y Facundo Arana llegaron tarde a sus ternas pero, ante la escasez de figuras, les repitieron la nominación para que fueran fotografiados. Raúl Portal, Antonio Gasalla o Maru Botana fueron puntuales y trataron de divertirse como pudieron.

•Comentarios

¿De qué se hablaba? Poco de los Martín Fierro. Bastante sobre la compra de «Azul Televisión» por parte de Daniel Hadad y sus socios. Marcelo Zlotowiagzda repetía la negativa de su equipo de trabajar para Hadad, Rolando Graña se mostraba preocupado por la fuerte competencia que le significaría a «Puntodoc», un canal con predominancia de contenidos periodísticos. Santo Biassatti, en cambio, pasaba inadvertido, sentado serio en un rincón, saludando a quien se le acercara.

A quien se consultaba también sobre «Azul» era al gerente artístico de «Telefé»,
Claudio Villarruel, quien siempre sonriente desviaba la conversación hacia «Telefé». Como no podía anunciar el regreso de Susana Giménez o el negocio «Gran Hermano III», buscaba entretener con los estrenos de agosto: la novela de Gabriel Corrado «Máximo corazón»; otro ciclo para las vacaciones de invierno, «Una para todas», con Beatriz Taibo y Andrea Politti, entre otras.

Pero
Villarruel no derrochó simpatía con todos.

Francisco Loiácono, presidente de Aptra, se quejaba: «Qué le pasa a Villarruel que no me saluda, no me conoce?». El mascullo venía a cuento de la infructuosa negociación con «Telefé» para televisar los Martín Fierro, que no prosperó porque no hubo acuerdo en los términos económicos de la transacción. Fuentes del canal señalaron que en tiempos de reducción de la torta publicitaria, recesión y devaluación, no tenía sentido desembolsar dinero en la transmisión.

Sobre los rumores de suspender el premio ante el clima adverso o por la falta de oferentes para la televisación («Canal 7» no paga nada para transmitir la ceremonia),
Francisco Loiácono dijo a este diario: «El actor sufre mucho y esta fiesta es una oportunidad para que los artistas revelación, por ejemplo, sigan trabajando. El año que ganó «Les Luthiers» o Héctor Alterio, la gente preguntaba quiénes eran. El Martín Fierro puede servir para levantar la autoestima de más de un actor, que el año pasado trabajó y este año está desocupado».

Dejá tu comentario

Te puede interesar