Efecto pandemia: volvieron las grabaciones en los estudios

Espectáculos

La movida va de Cat Stevens a Billy Ocean, pasando por Huey Lewis y Willie Nelson.

La pandemia provocó cambios inesperados en la industria de la música, incluyendo los shows por streaming. Pero también trajo aparejados otros fenómenos curiosos y no necesariamente negativos, ya que muchos artistas aprovecharon la falta de giras para volver a los estudios de grabación. En especial, las viejas glorias del rock y el pop, esos músicos que viven de dar conciertos por todo el mundo cantando viejos hits y que, de repente, se encontraron sin su principal fuente de ingresos, y volvieron a grabar después de años, lustros y a veces más de una década. En los últimos meses desde Billy Ocean a los Psycheledic Furs, pasando por Willie Nelson y Huey Lewis and the News lanzaron nuevos trabajos; inclusive, se dio una variante más extraña, la de intérpretes regrabando sus mismas canciones en nuevas versiones, como fueron los casos de Cat Stevens y Neil Young.

Seria injusto decir que todos ellos volvieron al estudio sólo por falta de shows, ya que el cimbronazo del coronavirus provocó efectos inesperados, como el de la cantante Alicia Keys, que tuvo su nuevo disco, “Alicia”, que iba a salir hace seis meses, y que debió ser postergado primero para mayo, luego para agosto y finalmente vio la luz la semana pasada. Otros casos, como el de los nuevos trabajos del cantante de Led Zeppelin, Robert Plant, o de Bon Jovi, que tenían sus discos previstos para los primeros días de octubre y nunca tuvieron cambios en su cronograma (son artistas que sacan un disco cada tres o cuatro años, y justo tuvieron el nuevo en medio del coronavirus).

Hay otros casos más propios de esta época, especialmente el de Cat Stevens, ese tipo de héroe musical del pasado en el folk rock y el soft pop, que en una jugada maestra desde lo comercial decidió volver al estudio para regrabar tema por tema su obra maestra “Tea for the Tillerman” con cada una de las canciones originales pero con arreglos más cercanos al jazz suave y hasta conatos de rap. El disco, con la portada original casi idéntica a la de los años 70, atraerá a sus fans y a curiosos, que cuando detecten lo flojo de esta remake en relación al original seguramente ya habrán equilibrado las cuentas de Stevens, rebautizado Yusuf desde su conversión al Islam.

Un caso similar, aunque complicado por la política y las elecciones en Estados Unidos, es de “The Times” de Neil Young, disco en el que el viejo lobo canadiense, sólo acompañado de su guitarra acústica, arremetió con algunas de sus mejores canciones de protesta clásicas, más “The Times They A-Changin” de Bob Dylan, en versiones tan desprolijas e improvisadas como para provocar las burlas de sus propios fans en las redes sociales. Pero como aquí se mete la política, no se sabe cuánto hay de verdad y cuánto de fake.

1.jpg
Neil Young. Una relación de amor-odio con el presidente Donald Trump.

Neil Young. Una relación de amor-odio con el presidente Donald Trump.

La relación de amor y odio entre Neil Young y Donald Trump viene de cuando, en medio de una gira de campaña, el presidente fue a escuchar un show de Neil Young, cuyo management lo trató muy amablemente y lo invitó al backstage. Unos pocos días después estaba en su bunker de campaña y recibió un llamado de Young. “A todos les gusta Neil Young, a mí me encanta Neil Young”, dijo el presidente “pero no me esperaba su llamado, así que volví a preguntar qué Neil Young, y me dijeron, el cantante. Y lo atendí. A los pocos días vino, lo recibimos con toda la gente de mi campaña, nos sacamos fotos, y entonces él me pidió 5 millones de dólares para no sé que nuevo sistema de sonido que estaba planeando. Yo le dije que entonces estaba en la campaña. Y todo quedó más o menos así. Una vez, antes de uno de mis discursos, alguien metió un par de temas de él, y a los pocos días hizo un escándalo publico quejándose de que usábamos sus canciones para mi campaña sin su autorización, así que finalmente las sacamos”. Young también demandó a Trump en agosto de este año por el uso no autorizado de sus canciones “Rockin’ In The Free Wolrd” y “Devil’s Sidewalk” en los actos de campaña.

En “The Times”, con voz descuidada, desgrana clásicos de denuncia contra el racismo y la represión policial como “Southern Man” y “Ohio”, más una nueva reescritura de su tema de 2008, “Looking For A Leader” que ahora se llama “Looking For A Leader 2020” y que no está pensada para que el oyente vote a quien no le donó a Young los millones de dólares que le pedía El fenómeno del regreso a los estudios en este 2020 tiene casos notables como el de los ochentistas pospunk The Psychedelic Furs, que alguna vez fueron tan populares como para darle su título a la comedia adolescente de Molly Ringwald “Pretty in Pink”, pero que hace años habían abandonado los discos de estudio. Ahora sorprendieron con un nuevo álbum, “Made of Rain” con un puñado de excelentes nuevas canciones, a pesar que no tenían un disco de estudio desde el siglo pasado, cuando grabaron en 1991 el olvidado “World Outside”.

Todos los músicos saben del desaliento de su público cuando van a escuchar los mismos y queridos hits de siempre, y se encuentran con que el cantante dice algo así como “Y ahora vamos dejar los viejos tiempos para presentar algunos temas nuevos”. Mucho más cuando ese publico paga su entrada al show para escuchar un único tema. ¿O acaso alguien que va un concierto de Huey Lewis and the News espera otra cosa que un gran final con la canción famosa por el film “Back To The Future” de Robert Zemeckis, “The Power of Love”? Lo cierto es que Huey Lewis y su banda no entraban al estudio a grabar nuevas canciones de su autoría desde 2001 y su no muy recordado “Plan B”, para luego grabar un disco de covers, “Soulsvile”, en 2010. Los tiempos le jugaron una mala pasada en su nuevo disco “Weather”, ya que no fue un proyecto improvisado sino algo planeado y que no pudo ser presentado en el tour mundial que imaginaban.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario