9 de agosto 2005 - 00:00

EE.UU.: preparan una ópera sobre el primer ensayo nuclear

El barítono canadiense Gerald Linley encarnará a RobertOppenheimer en la ópera de John Adams sobre el primerestallido atómico en Nuevo México en 1945, que se estrenaráen San Francisco y Chicago y luego se verá en Europa.
El barítono canadiense Gerald Linley encarnará a Robert Oppenheimer en la ópera de John Adams sobre el primer estallido atómico en Nuevo México en 1945, que se estrenará en San Francisco y Chicago y luego se verá en Europa.
San Francisco - El 16 de julio de 1945, EE.UU. hizo estallar la primera bomba atómica en Trinidad, Nuevo México. Era el ensayo exitoso de la mayor explosión intentada por manos humanas hasta ese día. Muchos meses de intenso trabajo habían precedido ese momento culminante. En un clima desértico plagado de escorpiones y tarántulas y sacudido por tormentas eléctricas y temperaturas que sobrepasaban los 40 grados, se habían cruzado entre los científicos que formaban parte del Proyecto Manhattan innumerables apuestas, porque algunos temían que se destruyera la vida humana en todo Nuevo México.

Una larga lista de físicos, ingenieros y personal militar de Estados Unidos se habían establecido en Los Alamos en sumo secreto y trabajaban contra reloj para hacer realidad un sueño: un arma de destrucción masiva basada en la energía nuclear. Eran nombres que formaban un auténtico dream team de la física nuclear: Enrico Fermi, Felix Bloch, David Bohm, James Chadwick, James Franck, Emilio Segre, Eugene Wigner... muchos, emigrantes de la Europa nazi que deseaban ardientemente que su trabajo sirviera para acabar con Hitler. Y, sobre todo, uno que sobresalía: Robert Oppenheimer, que pasaría a la historia como creador de la bomba atómica. El es el protagonista de la nueva ópera del compositor John Adams.

El creador de «Doctor Atomic» -que se estrenará el 1 de octubre en la Opera de San Francisco- lleva esta vez al escenario una coproducción de la Opera Lírica de Chicago y la Opera de Londres, que se podrá ver además en Chicago, Amsterdam y Londres.

• Estructura

Adams explica: «Quiero usar la estructura de las películas de ciencia ficción de los años cincuenta. Estos acontecimientos tuvieron lugar en un tiempo en que los films sobre las bombas y los monstruos y las mutaciones eran muy populares. Por eso la llamé 'Doctor Atomic'».

Con ésta ya son tres las óperas fruto del trabajo conjunto de John Adams y el director de escena Peter Sellars. Las predecesoras son «La muerte de Klinghoffer» y «Nixon en China». Además, han realizado producciones musicales de la talla de «I was looking at the ceiling and then I saw the sky» (1995) y «El Niño» (2000). Proyectos recientes incluyen «La historia de un soldado» de Stravinsky con la Filarmónica de Los Angeles.

El equipo para el estreno se complementa además con la presencia del director orquestal
Donald Runnicles, el barítono Gerald Finley como Oppenheimer, Lorraine Hunt Lieberson como su esposa, Kitty Oppenheimer.

El diseño de la escenografía es de vital importancia, puesto que ésta se convertirá en un laboratorio de ciencia apocalíptica y el nivel cero para un nuevo milenio en la historia de la humanidad. Que el gran estallido se convierta en solemne espectáculo se debe a la figura faustiana de
Robert Oppenheimer. Al igual que el legendario personaje de Goethe, este genial científico tuvo que venderse al diablo para emerger como un posible dios, líder de un proyecto que iba a cambiar para siempre los designios del ser humano. En un equipo estelar, Robert Oppenheimer destacaba con luz propia. Provisto de una vasta cultura, hablaba fluidamente el francés y el alemán, leía sánscrito, citaba de memoria a Charles Baudelaire y otros poetas y escuchaba a menudodespués del duro trabajo música clásica.

La ópera se centra en las horas antes de la explosión, en los momentos que la preceden, cuando los personajes viven una gran incertidumbre en un paisaje desértico horas antes de saber si la detonación funcionará y, en ese caso, si sobrevivirán.
Adams lo expresa así: «Se trata de evocar los momentos en que pasamos de ser una especie que puebla el planeta a ser capaces de destruirlo».

Para revivir esos momentos trascendentes ha sido necesaria una vasta labor de documentación por parte de Peter Sellars, que en el libreto ha recogido y adaptado materiales de archivo, memorias personales, entrevistas grabadas, manuales técnicos de física nuclear, documentos gubernamentales desclasificados...

La escena primera del segundo acto es la principal de la ópera y tiene lugar el 15 de julio de 1945, el día en el que estaba prevista la explosión que no tuvo lugar por el mal tiempo. Mientras los truenos ponían en peligro todo el proceso,
Truman ya estaba con Churchill y Stalin al otro lado del Atlántico, en Potsdam, negociando las riendas de la nueva Europa de posguerra.

Todos aquellos que trabajaron para la elaboración de la bomba atómica lo hicieron creyendo que iba a acabar con los alemanes, pero al final la bomba fue utilizada contra los japoneses para servir como señal de advertencia a los rusos. Aquí aparece el núcleo central de la ópera: el aspecto mitológico de los escrúpulos. Todos los miembros del Proyecto Manhattan eran conscientes de que se enfrentarían a la crisis moral que supone el uso inevitable de la bomba contra la población civil. Con el estallido de la bomba concluye la ópera
«Doctor Atomic».

Según confesión propia, cuando la bomba estalló en Trinity, y alrededor de personas que reían, gritaban o, la mayoría, permanecían en silencio, Oppenheimer se acordó de un verso de Bhagavad-Gita, la obra más importante de la cultura hindú, su libro de cabecera: «Debo convertirme en la muerte, el despedazador de mundos».

Dejá tu comentario

Te puede interesar