El asombroso arte que viene de Corea
También hay una sala dedicada a las obras de Kim Yun Sin, que llegó al país hace 35 años.
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Vestidos coreanos. El Centro Cultural en sede del Palacio Bencich..
El Centro Cultural Coreano se encuentra en la sede del ex Palacio Bencich, que había sido construido en 1914 a la manera del gran hotel francés, y que fue totalmente renovado gracias a la compra del mismo por el estado surcoreano. Se ha mantenido la tradición arquitectónica porteña de la época con una impronta surcoreana, con diseños, decoración y mobiliario realizados en el país asiático. El edificio responde así a la intención de la República de Corea de estrechar lazos con la Argentina, reflejando la expansión y consolidación de la cultura coreana.
La superficie tiene un total de 2.000m2 donde hay diversos espacios, por ejemplo la sala Hanbok, dedicada a los vestidos tradicionales que se utilizan para festividades y espectáculos. Se caracterizan por la diversidad de colores y distintas capas de tela en la cantidad de prendas utilizadas. En la sala Hanok se encuentran las cámaras tradicionales, diseñadas para el hombre y la mujer, denominadas saranbang y gyubang respectivamente. La sala Hansik está dedicada a la comida. Entre la gran cantidad de platos se destacan las vasijas donde se cocinan los alimentos fermentados, Kimchi. Un espacio muy colorido por la representación de estos platos tradicionales y las vasijas llamadas onggis pertenecientes a diferentes regiones del país.
Otra sala está dedicada al alfabeto coreano cuyas 24 letras se inspiran en los órganos vocales que permiten combinar un número casi infinito de palabras. Aquí también hay un espacio para el Hallyu, la ola coreana relacionada con el K- Pop.
“Minhwa-Los Colores de Corea” es el título de la actual exposición temporaria. Se representan animales, plantas, escenas de caza, sinogramas o sistema de escritura basado en los caracteres chinos; bibliotecas literarias, que tuvieron su auge a fines del siglo XIX en la última etapa de la dinastía Joseon (1392-1897).Se la conoce como la pintura hecha por el pueblo que expresa deseos como longevidad, riqueza, suerte, protección. Atrae por los colores, entre cuyas obras se destacan “Chaekgado”, de la artista Bae Hyangsuk. Su obra, de características geométricas, pertenece a aquellas que solían colocarse sobre la biblioteca como forma de venerar el mundo erudito y con el fin de poder tener éxito en asuntos académicos. Esta muestra cierra el 7 de febrero.
En la planta superior se dedica una sala a Kim Yun Sin, artista nacida en 1935, graduada en la Escuela de Artes de la Universidad de Seul y perfeccionada en L‘École de Beaux Arts de París. Yun Sin llegó a Buenos Aires en 1984, realiza exposiciones en la Argentina y en el exterior. Su pintura une la naturaleza y la geometría y también se destacan sus esculturas de carácter totémico. Es fundadora del museo que lleva su nombre en la calle Felipe Vallese 2045, organización sin fines de lucro que también promueve el intercambio cultural entre los dos países. El Centro Cultural Coreano, Maipú 972, está abierto de lunes a viernes de 9 a 18, con entrada libre.




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