17 de noviembre 2000 - 00:00
El escritor asistió a una filmación, desmintiendo el agravamiento de su salud
Tras casi un año de no mostrarse públicamente y cuando arreciaban los rumores sobre un agravamiento de su enfermedad (padece un cáncer linfático), Gabriel García Márquez visitó sorpresivamente el rodaje de un film que dirige en México Mariano Barroso, ex alumno suyo en la escuela de cine de San Antonio de los Baños, Cuba. Aunque no permitió ser fotografiado, quienes lo vieron aseguran que "aunque desmejorado y con menos peso", el escritor "tenía buen aspecto".
-
María Negroni sobre sus últimos dos libros: "Son variaciones de una misma poética"
-
El emotivo elogio de la fotógrafa de AC/DC para el público argentino: "Buenos Aires, fuiste inolvidable"
Según fuentes de la productora, el novelista pidió no ser fotografiado. También insistió en que la prensa no estuviera presente, ya que su visita era puramente para saludar a su amigo Barroso y no para dar publicidad a la película. La asistencia de García Márquez a la filmación de la película fue un tanto inesperada, ya que desde hace más de un año ha restringido casi por completo sus apariciones públicas a causa de su delicado estado de salud. Según relataron algunos de los presentes, el novelista mostró buen humor. «Aunque desmejorado y con menos peso, tenía buen aspecto», dijo uno de los actores. García Márquez, que ha cumplido 73 años, pasa la mayor parte del año en su casa del Pedregal de San Angel, barrio residencial de la capital mexicana, donde ultima la redacción de sus memorias. La familia guarda total hermetismo sobre la evolución del cáncer linfático que padece (en 1992 le fue extirpado en un hospital de Bogotá un tumor benigno). En los últimos meses corrieron insistentes rumores sobre un nuevo internamiento de García Márquez en un hospital norteamericano, como ya ocurrió el año pasado en un centro de Los Angeles. Sin embargo, ningún familiar ni amigo íntimo del novelista lo confirmó.
Según afirmó hace unos meses el editor mexicano Sealtiel Alatriste, amigo del escritor, García Márquez le comentó que logró superar el cáncer linfático que le hizo perder veinte kilos, de los cuales ya había recuperado quince.
El año pasado, García Márquez reconoció por primera vez a la revista «The New Yorker» que padecía cáncer linfático y que eligió México para su recuperación porque le ofrece un «mejor clima emocional». «García Márquez nos dijo que empezó a sentirse mal la primavera pasada y se debilitó tanto que estuvo al borde del colapso. Ingresó en un hospital y una vez que se determinó la afección empezó a recibir tratamiento y a sentirse mejor», señaló la mencionada publicación.
Desde los años sesenta, García Márquez ha intervenido como guionista en diversas películas, entre las que se destacan «Tiempo de morir» ( Arturo Ripstein), «Contigo a la distancia» ( Tomás Gutiérrez Alea), «Fábula de la bella Palomera» ( Ruy Guerra), «Edipo alcalde» y «Tiempo de morir» ( Jorge Alí Triana) y «Crónica de una muerte anunciada» ( Francesco Rosi).
La editorial del hijo del escritor, Oveja Negra, editó el guión cinematográfico de «Crónica de un secuestro», que todavía no se ha filmado. Ripstein filmó el año pasado una versión de «El coronel no tiene quien le escriba», con guión de Paz Alicia Garciadiego.




Dejá tu comentario