11 de agosto 2006 - 00:00

El padre del policial moderno

El padre del policial moderno
«Rififi» («Du Rififi chez les hommes», Francia, 1995; habl. en francés). Dir.: J. Dassin. Int.: J. Servais, C. Möhner, R. Manuel, J. Dassin, M. Savouret. DVD, Qualityfilms.

"Rififi", en los años 50, fue un film-faro en la construcción del cine policial moderno. Su director Jules Dassin (que aún vive y tiene 92 años), había realizado anteriormente otras cuatro películas antológicas («Entre rejas», «La ciudad desnuda», « Mercado de ladrones» y «Siniestra obsesión»), aunque « Rififí», en especial gracias a esa secuencia de casi media hora en la que un grupo de ladrones profesionales violenta una caja fuerte, le dio al género un lenguaje diferente e inspiró, por fondo y forma, una estética y una moral diferentes para el film noir. Y todo fue, casi, por azar: Dassin, ese año, atravesaba el peor período de su vida. Denunciado ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas por sus propios colegas, entre ellos Edward Dmytryk y Elia Kazan, debió abandonar los EE.UU. y buscar exilio en Europa. «Rififi» fue su primera película francesa, que rodó en las condiciones más penosas después de un tiempo en el que no conseguía trabajo.

Esta fue una película por encargo que aceptó por necesidad: le dieron un presupuesto ínfimo y la tarea de adaptar una novela vulgar de Auguste Le Breton. Truffaut llegó a decir más tarde que «Rififi» era el mejor film noir que había visto, basado en la peor novela que había leido. Así, la película es tomada muchas veces como referente claro de que la buena literatura no produce siempre el mejor cine, y viceversa.

Actores de la época, encabezados por Jean Servais como Tony le Stephanois (en un elenco que incluyó al mismo Dassin) fueron los magistrales rostros para esta fábula de ciudad desnuda, con sus propios códigos y su propia moral. Junto con Jean Pierre Melville, que ese mismo año estrenaba «Bob le flambeur», Dassin estableció tal vez sin querer la gramática más moderna del cine negro, vertiente que luego abandonó por títulos más livianos, como «Topkapi» (que también incluye una espectacular escena de robo), para dedicarse luego a convertir a su mujer Melina Mercouri en estrella de títulos como «Nunca en domingo».

Marcelo Zapata

Dejá tu comentario

Te puede interesar