El temprano Stanley Kubrick

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Este segundo pack dedicado a Stanley Kubrick reúne las tres películas más atractivas de su obra temprana, y representa el complemento imprescindible del aparecido hace unos años con sus largometrajes más famosos. La colección comprende «El beso del asesino» («Killer's Kiss», 1955), «Casta de malditos» («The Killing», 1956) y «La patrulla infernal» («Paths Of Glory», 1957).

En «El beso del asesino», su segundo film de ficción (del primero, «Miedo y deseo» de 1953, el propio autor renegaba como «puro amateurismo») ya se advierten sus preocupaciones formales, sus audacias en los ángulos de cámara y la poco común estilización, para la época, en el relato de un drama policial de poco más de una hora de duración: la historia de un boxeador decadente (Jamie Smith) que intenta salvar a una oscura vedette (Irene Kane) de la venganza de un mafioso (Frank Silvera).

La mucho más conocida «Casta de malditos», interpretada por el gran Sterling Hayden, es un acercamiento más interesante aun al film noir. Su argumento se apoya en el complicado plan de asalto a un hipódromo que urde un ex convicto, y cuyos hetorogéneos cómplices van mostrando, detrás de la línea específicamente policial, un complejo y apasionante tramado dramático de rivalidad, desprecio y venganza. Pero «La patrulla infernal», desde luego, es la gran película de esta colección. Primera de las grandes obras del cineasta de «2001» y «Barry Lindon», este drama antibélico de casi medio siglo conserva, aun hoy, un vigor estremecedor. Interpretada por Kirk Douglas, Adolphe Menjou y George Macready, su historia, ambientada en el frente francés durante la Primera Guerra Mundial, es una magnífica descripción de las «internas» militares, donde contrastan el cinismo y el oportunismo con el sacrificio y el coraje.

La calidad de las copias es muy buena (en especial la de
«La patrulla...», que es óptima) pero, al igual que en la edición original norteamericana, no hay extras ni documentales.

Marcelo Zapata

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