Edimburgo (EFE) - El «Fringe», el festival de artes más grande y más anárquico del mundo con sede en Edimburgo está consagrado este año al tema del terrorismo tras los ataques con bombas en Londres. «Todos quieren hablar de la guerra contra el terrorismo», dijo el director Paul Gudgin, y agregó: «Este es el Fringe más político desde los '70". El programa prevé, por ejemplo, representaciones acerca de los abusos a prisioneros en la prisión iraquí de Abu Ghraib, con «¡Terrorista! El Musical» y una ópera sobre un posible suicida con bombas. Gudgin aclaró, sin embargo, que «Los artistas tendrán que meditar sus guiones y hacer sus propios juicios así como hacen los editores de periódicos y productores de TV». El «Fringe», que funciona hasta el 29 de agosto, lleva 70 millones de libras (124,5 millones de dólares) al año a la economía de la capital escocesa, y 400.000 personas compran más de 1,25 millones de entradas para sus espectáculos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario