19 de junio 2024 - 15:39

Eva Sola: la música, entre arrabales urbanos y cielitos rurales

La cantante y chelista salteña, ganadora de dos Premios Gardel (2012 y 2022), presentará este viernes su primer disco solista, "Tango criollo", una combinación entre nuestros mayores géneros populares.

La cantante y chelista salteña presentará el viernes su primer disco solista, Tango criollo

La cantante y chelista salteña presentará el viernes su primer disco solista, "Tango criollo"

La cantante y violonchelista salteña Eva Sola presentará este viernes “Tango criollo (Shagrada Medra)”, su primer disco solista. La artista dejó su provincia muy joven para iniciar un camino de formación como chelista de con Claudio Baraviera, Juan Manuel Quintana y Gaetano Nasillo, entre otros maestros. Completó su formación en Italia, donde se especializó en música antigua, y además de actuar en ese país lo hizo en otros escenarios europeos de España, Alemania, Hungría, Grecia, Bulgaria, Austria y Francia. En la actualidad forma parte de la Orquesta Sinfónica de Salta.

El repertorio de este disco tiene que ver con una búsqueda, un repaso si se quiere de lo que fue un momento de la música argentina que me atrae especialmente”, dice Sola a este diario. “Vengo haciendo ese recorrido con el folklore; me encontré con autores, formas o estructuras que se iban codificando en la música local y de esa forma llegué también a encarar este repertorio de tango”.

Ganadora de dos Premios Gardel (2012 y 2022) por sus discos “Vidala” y “Vidala en mi Zamba” con el dúo Eva y Nadia, luego de las presentaciones de ambos álbumes junto a la cantante Nadia Szachniuk, en los cuales recuperaban los sonidos y expresiones culturales de origen anónimo y popular, principalmente de la música del NOA, Sola remarca su intención de explorar un género y una época diferentes, y aborda esta vez el repertorio de tangos camperos, fundamentalmente de la primera mitad del siglo XX.

’'Tango criollo' es un título que dice bastante en sí mismo”, agrega “porque muestra un elemento más de la identidad nacional que conforma el tango. El tango, esa mezcla fascinante de cosas, de ritmos, culturas, caras e historias, tiene lugar aquí, en éste suelo criollo. Este es mi primer trabajo en el tango, pero no me siento ajena, creo que es una continuidad de mi búsqueda. El disco tiene en su gestación algo de aquella búsqueda de lo primordial, de entender qué y cómo se tocaba, una curiosidad no tan sólo musicológica sino también instintiva”.

La mayoría de las canciones de “Tango criollo” fueron cantadas Gardel y por Nelly Omar, y evocan paisajes y momentos que poco tienen que ver con el paisaje urbano, y arrabalero, al que se suele asociar al tango, “sino más bien elementos de la vida campestre: el rancho, la tranquera, la pulpería, los payadores, las fiestas de pueblo”.

El álbum cuenta con la participación de tres músicos y guitarristas del tango: Adrián Lacruz, Leandro Nikitoff y Felipe Traine en guitarrón. El trabajo será presentado este viernes a las 21 en Bargoglio (Bacacay 2414), y contará con la presencia de Adrián Lacruz, Pedro Cecchi (en lugar de Leandro Nikitoff) en guitarras, y Felipe Traine en guitarrón.

Sobre su experiencia en Italia, cuenta Eva Sola: “me especialicé en música antigua, o música 'históricamente informada'. La praxis filológica de la música es una corriente que intenta, a través del rescate de las fuentes originales y de un gran trabajo de cuestionamientos estéticos, reconstruir el modo y la forma en la que se tocaba en determinado momento histórico, y creo que de alguna manera esa búsqueda del 'qué y el cómo', viene signando mi camino musical”.

“Canto folklore desde hace muchos años”, agrega “con particular interés en el repertorio anónimo y popular, de raíz temprana. Me atrae la vidala, ese género criollo que sincretiza la copla española con los giros poéticos nuestros, que da letra y espíritu a otras canciones tempranas de nuestro folklore, que se nutre de los mismos paisajes. Me fui embebiendo de una época musical de nuestro país, escuchando conjuntos folklóricos de los años ‘30.”

La llegada hasta este sincretismo entre ambas músicas, el tango y el folklore, la explica también de esta forma: “Fue casi empujada por la curiosidad, por encontrarme con lo que se cantaba en al Argentina en esos primeros años del siglo XX. ¿Qué cantaba Gardel con Razzano? ¿Cuáles eran esas primeras canciones, aquellos pre-tangos o aquellos tangos primeros? ¿De dónde salían, de qué hablaban...?”

“Ahí estuve, husmeando en el cancionero”, apunta Sola, “en las viejas grabaciones. Y cuando una va hasta ese inicio del tango, llega hasta el campo y se encuentra con el rancho, la tranquera, el patio, las plantas y los pájaros. Allí fui encontrando las canciones de este disco, que finalmente se estableció en un periodo en donde el tango ya estaba codificado como género musical, ya no eran cielitos, estilos y cifras, era tango; Gardel ya había grabado ‘Mi noche triste’. Pero aún estas canciones conservan ese espíritu criollo, está todavía fresca esa ligazón con el campo, con los suburbios campestres.”

En el armado de este disco participó primordialmente Felipe Traine. “Con él confeccionamos”, apunta “la lista de canciones. Y allí se abrió para mí el mundo de las guitarras y los guitarristas. La decisión era si hacer un disco gardeliano, tocado sin púa, o ir más adelante, si hacerlo con dúo o trio. Fue en ese momento que llegaron Adrián Lacruz y Leandro Nikitoff, y el equipo quedó armado. Comenzaron los ensayos en un viejo patio de La Boca, con mate y conversaciones guitarrísticas: la púa, el capotasto, el trino. Así llegamos a ‘Tango Criollo’".

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