12 de marzo 2002 - 00:00

Exhiben obras del innovador arquitecto alemán Behnisch

El Parlamento Alemán
El Parlamento Alemán
En casi 50 años de actividad, el arquitecto alemán Günter Behnisch (1922) y sus colaboradores -entre los cuales se encuentra su hijo Stefan-, han marcado un hito en la historia de la arquitectura europea. El Museo Nacional de Bellas Artes acaba de inaugurar una muestra de 80 paneles y maquetas de obras de este Estudio, que desafían las categorizaciones tradicionales.

Sus propuestas se destacan por la innovación, pero sin apartarse de los elementos más importantes de la tradición arquitectónica. «La innovación enriquece la creatividad, extiende nuestra percepción y aumenta nuestra potencia para resolver tareas complejas de una manera más comprensiva», asegura Behnisch. La exhibición incluye proyectos definitivamente originales, en los cuales las reglas arquitectónicas clásicas y la estética se conjugan en un primerísimo nivel.

Entre las obras expuestas: el Museo Lothar Günther Buchheim, de la ciudad alemana de Bernried. Buchheim, más conocido como el autor de «Das Boot» -relato del submarino de la Segunda Guerra Mundial y su tripulación, que fue llevado a la pantalla en un famoso film-, es un coleccionista muy respetado. El proyecto del Museo fue pensado para presentar al público toda su colección, que comprende desde valiosas obras de arte del siglo XX hasta curiosidades y objetos de la tradición popular.

El pliego del concurso estipulaba muy claramente que el arte popular y las obras de arte debían yuxtaponerse de la misma forma en que los propios expresionistas lo hacían en sus estudios. Máscaras africanas al lado de retratos al óleo, paisajes, y/o acuarelas junto a vistas de los Alpes. Lo importante de este Museo, que se terminó de construir en el 2000, es que debía promover las conexiones con el hermoso paisaje del parque donde estaba ubicado, el uso de una tecnología sofisticada y, una casual, pero evocativa coincidencia del 'arte mayor' con el 'arte popular'.

•Minimalismo

El edificio se desarrolla linealmente a lo largo de un eje central, desde el ingreso hasta una pilastra con vista al lago. Hacia el noroeste están las galerías de pinturas y esculturas. Las obras que requieren poca luz han sido ubicadas detrás, en un nivel inferior, mientras que otras sobresalen y tienen luz natural. Hacia el sudeste del eje, se extienden espacios abiertos que incluyen una cafetería circular.

Se trata de un edificio de espacios despejados y minimalistas. La transparencia de la obra confiere la imagen de una progresión fluida y permite ver en todo momento los paisajes exteriores, que alternan permanentemente con el interior.

El uso del color es fundamental en las obras de
Günter Behnisch, quien ha señalado: «Con el color, podemos transformar los espacios. Nos es posible abrir lugares cerrados, agregar altura a los que son bajos, angostar los anchos y oscurecer los muy iluminados. Objetos que parecen pertenecer a un área específica de la realidad pueden ser reasignados a otros sitios. Por ejemplo, obras que aparecen como pertenecientes al reino de lo mecánico, pueden ubicarse como pinturas o esculturas. Sólo con el elemento color podemos cambiar modos, ánimos y espacios.»

Una propuesta para los Estados Unidos, es el nuevo Edificio en Kendall Square en el vecindario de Cambridge, Massachusetts, donde el estudio ofreció la oportunidad de fijar un precedente de calidad europea y genera un punto de partida, para el desarrollo de las inmediaciones. El hall central con sus jardines conectados - concebidos como patios interiores, vinculan todo el edificio de distintas maneras. Este espacio actúa además como el elemento estructural de todo el complejo, ofreciendo una clara orientación a los visitantes de cómo circular.

La ingeniería de la obra explicita elementos que son indispensables y tienden a ser rudos, directos. En cambio, existen otros aspectos de la propuesta, como las balaustradas con colores, donde el estudio ejercita la libertad de diseño y juega con los elementos constructivos. El edificio expresa un carácter único y progresivo como respuesta al entorno industrial del vecindario. Funcionalidad y capacidad de adaptación, se combinan con las demandas estéticas y del medio ambiente.

Resultado de un concurso internacional en 1996, es el proyecto para el Edificio de los Archivos Nacionales y Provinciales de Copenhague, que ocupará un área verde entre el centro de la ciudad y los suburbios, con vista al norte y en dirección a la Universidad. La entrada principal da hacia el oeste: la estación de trenes. Una rampa larga conduce a la sala donde se ubica el guardarropa y la cafetería. Las oficinas administrativas están proyectadas sobre las salas de lectura. La obra evita la excesiva repetición que a menudo perjudica los diseños de un complejo para archivos.

•Edificios públicos

Entre los edificios públicos diseñados por Behnisch se destaca el Parlamento alemán, en Bonn (1983-1992). En un primer momento se le había solicitado el rediseño de una nueva entrada y el vestíbulo para el edificio ya existente, pero luego se le encargó la sustitución de la Cámara de Representantes, un nuevo restaurante para sus miembros y las oficinas para el presidente de la institución. Las fachadas reiteran el lenguaje racionalista de Mies van der Rohe y la arquitectura alemana moderna. La obra, totalmente desarrollada en vidrio transparente, juega con la idea de gobierno abierto.

Behnisch
trabajó también en el área de arquitectura para los transportes, y en ella podemos mencionar la Zona peatonal y Estación del subterráneo, en Stuttgart (1980), una obra que ha tenido gran influencia en la configuración del centro de la ciudad. También diseñó la Torre de Control del Aeropuerto de Nuremberg (1998), que luego de la reunificación alemana, cobró una importancia muy relevante como nexo regional.

La historia de
Behnisch como arquitecto comenzó en 1952 cuando fundó su primer estudio en Stuttgart. En 1966, ganó el concurso para la construcción del Estadio de los Juegos Olímpicos de Munich (1972) y ésa fue la consagración de su carrera. Actualmente el parque adyacente también proyectado por el estudio, es una de las áreas de esparcimiento preferidas por los habitantes de Munich. Profesor de la Universidad Karlsruhe y de la Academia de Arquitectura de Sofía es también miembro del Royal Institute of British Architects. Ha recibido entre otros premios la Medalla al Servicio de la República Alemana y el Premio Fritz Schumacher, en 1988. Ganó varios concursos internacionales como el Diseño Urbano para la ciudad de Lübeck, en 1992; la Academia de Bellas Artes de Berlín, en 1994; el Archivo Nacional de Dinamarca, en 1996; el Nova Home, en 1999, entre otros.

Cruzando el océano, ha fundado una sucursal de su estudio en Los Angeles, donde trabajan muchos jóvenes arquitectos, fascinados con su forma de ver y vivir la Arquitectura,
Behnisch es un convencido de que la arquitectura no debe promover formas vacías de contenido con tal de cubrir una expectativa estética; él busca que sus formas sean el resultado de un diálogo con la realidad, y la sociedad a la que pertenecen los usuarios.

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