Charles Aznavour, uno de los artistas que apoyaron la propuesta de ley francesa para desconectar de Internet a quienes hagan descargas irregulares.
París (Especial) - El debate ha comenzado: en Francia, un proyecto de ley que podría votarse en octubre, ordenará que se corte la conexión a Internet a los abonados que descarguen archivos de forma ilegal. El proyecto también creará un organismo llamado Hadopi, que tendrá poder de policía para controlar el tráfico en la red.
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La ministra de Cultura Christine Albanel informó que el proyecto viene acompañado de un aumento de la oferta para comprar archivos legales mediante Internet. Según la funcionaria, estas sanciones lograrán reducir entre 70% y 80% la cantidad de descargas ilegales.
La reacción de los internautas franceses no se hizo esperar: están quienes, en sus propios «blogs», defendieron el derecho a intercambiar música y películas sin fines de lucro a través de la red, y también quienes escribieron irónicamente que «la misma caja de Dvds que en EE.UU. cuesta 25 dólares, en París debemos pagarla 75 euros. Reduzcan sus exorbitantes ganancias y dejaremos de descargar». El presidente Nicolas Sarkozy, esposo de la cantante Carla Bruni y uno de los mandatarios más preocupados por la piratería, le dio su inmediato apoyo al proyecto: «Internet no puede ser una zona de no derecho», opinó.
La futura Hadopi será el organismo encargado de proteger los derechos intelectuales e impedir la propagación de trabajos protegidos por copyright. El sistema que piensan implementar estará basado en tres pasos. Hadopi controlará las direcciones IP de las computadoras que descargan material ilegal, para así identificar a los usuarios. El primer aviso será enviar un e-mail de advertencia. El segundo será por correo, a través de una carta oficial para avisar sobre las posibles consecuencias de seguir descargando material protegido. A la tercera se procederá a la desconexión. La penalidad comprende períodos de tres meses a un año, que podrán reducirse si el usuario se muestra dispuesto a no reincidir.
El gobierno convocó a medio centenar de músicos franceses a adherir al proyecto, de quienes logró que firmaran una solicitada el pasado domingo. Entre ellos, lo hicieron Charles Aznavour, Eddy Mitchell, Johnny Hallyday y Calogero, Allí dijeron que Internet es un buen medio que facilita el intercambio de films y de música, pero hacen un llamamiento a no ser «hipócritas». «Algunas buenas almas tratan de hacernos creer que la libertad de hacer cualquier cosa en Internet es un derecho humano que nada puede contrariar sin caer en una dictadura prehistórica. Pues no es así. Esa pretendida libertad total, que crea una red de intercambio de obras sin autorización ni remuneración, debilita y pone en peligro la creación».
Los artistas se mostraron favorables a poner una oferta de música a través de Internet, a favorecer el acceso a las obras, a que los precios sean abordables y a que los derechos de autor no sean un freno a la explotación de los repertorios, todos ellos factores obviamente no previstos en el proyecto de ley. «Pero es necesario sensibilizar y advertir a los internautas que no se puede impunemente robar nuestras obras», dijeron.
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