Gordimer: lo real sin complacencias

Espectáculos

«Saqueo» de Nadine Gordimer. Ediciones B. Barcelona, España, 2006; 245 págs.

Con este libro de relatos, la sudafricana Nadine Gordimer sigue haciendo honor al Nobel de Literatura que recibió en 1991. Bien conocida por su activa militancia en contra del apartheid (nació en 1923, en una familia blanca de origen judío, pero cursó estudios en un colegio católico), lejos de limitar su prosa a un registro testimonial la enriqueció con elaborados recursos narrativos.

Su talento literario se expresa en un estilo muy depurado, carente de adornos y sentimentalismos. Gordimer desliza las observaciones más incisivas sin ningún tipo de énfasis ni elemento de juicio y aún así este dechado de sobriedad puede asestarle un certero mazazo a sus lectores, pero en un estilo muy diferente al del otro Nobel sudafricano, John M. Coetzee, cuyas historias cargan con una inquietante cuota de crueldad y nihilismo. La autora, en cambio, ofrece una mirada rigurosamente ética, quizás más piadosa y humanitaria, pero en absoluto complaciente con las víctimas.

Los relatos de «Saqueo» se inician con el que da título al libro, que es muy breve pero se constituye en un buen ejemplo de las elaboradas fantasías que puede entretejer la autora mientras analiza el conflictivo mundo de hoy. Un gigantesco terremoto hace que el mar se retire dejando al descubierto objetos que despiertan la codicia de miles de saqueadores, pero que también impulsa a un hombre ya retirado del mundanal ruido -y con más posesiones de las que necesita-a ir en busca del objeto que siempre deseó: un espejo. Más tarde, una gran ola cubrirá a todos por igual revelando terribles secretos, hasta entonces ocultos en el fondo del mar. «Informe de misión» tiene por protagonista a una inglesa, empleada de un organismo de ayuda internacional, que al llegar a Africa se involucra afectivamente con un funcionario negro.

Gordimer ahonda en la complejidad de estos dos seres separados por un abismo cultural y brinda, a la vez, un agudísimo informe sobre las políticas de ayuda al tercer mundo. Es el relato más extenso de esta colección y también el más minucioso; mientras que «Karma» podría ser considerado una sucesión de microrrelatos ligados al tema de la reencarnación. Este ingenioso recurso permite subrayar la arbitrariedad con que se distribuyen privilegios y prohibiciones en una sociedad como la sudafricana.

«El vacío generacional» es un agudo retrato sobre los vínculos familiares y expone con gran ironía el caso de un padre sexagenario que escandaliza a sus hijos ya adultos al abandonar a su esposa por una joven violinista. Todas las historias reunidas en este volumen (diez en total) despiertan interés y exigen un momento de reflexión, entre una y otra, a pesar de su amenidad. La razón está en que Gordimer no toma a la ligera los contenidos políticos de sus ficciones y su modo de enlazar circunstancias individuales con conflictos sociales a escala mundial está respaldado por la sólida experiencia que adquirió en sus viajes por todo el mundo.

Patricia Espinosa

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