17 de febrero 2004 - 00:00

"Hago cosas para disfrutar y otras para ganar plata"

Hago cosas para disfrutar y otras para ganar plata
Roberto Pettinato sigue probando su versatilidad en los ámbitos más diversos. La semana pasada lanzó un programa radial en La 100, «El show de la noticia», que se emite de 6 a 9 y volvió con «Indomables», que se puede ver diariamente a las 21 por «América». Pero además, para sus fieles seguidores del cable, volverá a fines de marzo con «Que parezca un accidente» en TN y como para completar el «multimedio», dirigirá la revista «La mano» que editará con un grupo de amigos. Su filosofía para tanto trajín no es ingenua: «Lo pensé así: dos proyectos que no me dan dinero y dos de los que vivo. Con la revista y el cable disfruto mucho pero no son rentables que digamos mientras que con la radio y el programa en televisión abierta, gano plata».

Periodista:
Un razonamiento atendible, pero suena agotador...

Roberto Pettinato: Justamente en estos días me estaba arrepintiendo de haber agarradotantas cosas. Lo que pasa es que me quedé dormido, me levanté a las 5 de la mañana para ir a la radio y no me quedó otra. Como tengo mucho tiempo libre sentí que podía manejar dos programas diarios en radio y TV, la revista, que insume sólo una reunión semanal, «Que parezca un accidente», que es una vez por semana. No parecía tanto.


P.:
¿A qué atribuye que haya recibido tantas ofertas para trabajar en medios tan diversos? ¿Influyó el amplio reconocimento del año pasado?

R.P.: Siempre he sido solicitado, todos los años me llaman de «Telefé» y me dicen «estaría b u e n o que estuv i e r a s acá» o de «Canal 13» y me preguntan «¿Cuándo volvés?». Este año aposté a ser una gran estrella en una pequeña comarca y a no ser una estrella más en canales que son Hollywood. Lo que me sorprendió es que me convocaran mucho para hacer teatro y cine. Pero si fui galardonado con tantos premios a la conducción el año pasado no fue porque sea un super conductor sino por una totalidad, por mi personalidad, estilo, manera de pensar. Si ponemos a Héctor Larrea a conducir «Indomables» probablemente lo haga mucho mejor que yo.


P.:
Pero si lo pusieran a conducir su programa de cable «Que parezca un accidente»...

R.P.: Y... no sé, no creo. Tengo mi lugar en «Que parezca un accidente», ahí es donde yo hablo y digo absolutamente todo lo que quiero, siempre con lógica y respeto. Si hablo, por ejemplo, del aborto no me voy a poner a linchar curas en la Plaza Mayor. Tampoco creo que ése sea el punto. Pero si hay algo que no soporto es esa gente que no tiene libertad, a la que le da miedo todo, que tiene temor a hablar por el qué dirán.


•Por ahora, música no

P.: ¿Dónde quedó el Pettinatomúsico?

R.P.: Lamentablemente este año no tendré tiempo ni de tocar, pero la música es algo que hago aunque no me dé dinero. Aunque sean canciones incomprensibles y la gente difícilmente soporte temas de 25 minutos, sigo con lo mío. En ese sentido soy bastante autocrítico y objetivador, me doy cuenta de que mi música es difícil y larga, pero siento que es lo que hay que hacer, tiene que existir un tipo que lo haga. Hay muchas cosas que yo hago porque nadie las hace y no porque necesariamente tenga las ganas particulares.


P.:
¿Qué cosas?

R.P.: La revista no la saco porque tenga espíritu editorialoide sino porque pensé que no había una revista como la que me gustaría leer. Será un poco lo que fue «El expreso imaginario» en los '80.Yo la califico como «revista para aprender a vivir», aprendés un poco de esa cultura alternativa. O con el cable, yo veía a Denis Miller en el «Saturday night live» y decía «qué bueno hacer esta sección en un programa». Pero veía que acá nadie hacía ese tipo de humor, medio salvaje y áspero pero con onda, no Baby Etchecopar puteando por putear. Yo buscaba un cierto sustento, que la gente dijera «al fin alguien dijo lo que yo pensaba». Escribimos lo que la gente está pensando y que nadie se anima a decir.


P.:
¿Qué conductor lo inspira para «Indomables»?

R.P.: Este año es Elvis Presley, me dejé las patillas y el pelo lo peino con jopo por él. Aunque por las patillas me están diciendo Menem. Pero más allá de mi conducción, mi orgullo este año sería que el programa ganara el Martín Fierro. Yo le dije a la producción «este año la meta es de ustedes».


P.:
¿Cómo se sustentan esos productos que usted cree que la gente quiere escuchar o ver pero que no son rentables, por caso, la revista?

R.P.: Las complemento con otras que sí lo son, como la radio, donde trabajo a pedido de lo que vayan queriendo los gerentes.Aunque creo que terminarán eligiendo al Pettinato accidente. Pero hubo tres cosas que pensé en mi vida para romper moldes: una fue en «Gente» cuando hicimos «Le tercer monde», una página bastante zafada; otra fue «Orsai», un programa en un canal de cable como TN donde no existían las risas, y la otra fue «Que parezca un accidente», me motivó el hacer una joda en ese mismo canal, donde todos seguían andando serios.


P.:
A propósito de serios, ¿se le pasó el enojo contra Ibope al productor de «Indomables», Diego Gvirtz?

R.P.: Hay algo mágico en «América» y es que todo mide cinco puntos. Aunque tengas enfrente 30 puntos como «Los Roldán» o 7 puntos, ahora hacemos 3. Para mí el programa lo ve gente mayor más alguno de Palermo Hollywood al que le parece cool, pero mi público está en «Que parezca un accidente» y será seguro el que compre la revista.


P.:
¿Siente que el rating condiciona la conducta del público, además del comportamiento de los anunciantes? ¿Cree que si un programa tiene 30 puntos «todo el mundo» quiere verlo?

R.P.: No, uno depende del público y de los críticos, ellos te van a decir qué es lo mejor. Es horrible. Yo que creí que era David Letterman.. y te das cuenta de que te comés cualquiera. Uno se cree que es otra cosa y la gente de repente dice «A mí me gusta Pettinato en 'Indomables'».


P.:
¿Por qué cree que lo catalogan de conductor «cool» y al programa como «de culto»?

R.P.: No sé por qué, creo que la gente está esperando que alguien diga las cosas como son de una bendita vez y eso gusta. También estaban los grandes conductores de la televisión argentina, muy simpáticos y con mucho swing pero sin una cabeza para decir algo, sólo para conducir. Para eso me escudo totalmente en el humor y no soy de bajar línea o decir «eso es una barbaridad».


Entrevista de Carolina Liponetzky

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