13 de junio 2001 - 00:00

Hizo vibrar a Obras el renacido Living Colour

Living Colour.
Living Colour.
La unión de este cuarteto se rompió en 1995 después de algo más de 10 años de tocar y grabar discos. Nacieron en el circuito alternativo haciendo heavy metal y soul, con una estructura que respetaron durante toda su existencia (trío instrumental clásico de guitarra, bajo y batería) acompañando la voz del cantante Corey Glover. Luego de ganarse el respeto de Mick Jagger, quien los relacionó con Epic Records y produjo uno de sus discos, llegaron a ser muy populares en todo el mundo a partir del éxito del tema «Cult of Personality».

La disolución no fue sencilla, y el líder Reid repitió hasta el cansancio que era imposible una nueva unión del grupo. Sin embargo, el tiempo lima asperezas y resultó que se volvieron a encontrar en el mítico pub CBGB de Manhattan, donde planearon volver a salir juntos de gira. En su primera visita a la Argentina en 1993 se habían ganado una importante cantidad de fans, y el entusiasmo por volver a escucharlos -pese a que Reid había estado como solista el año pasado en La Trastienda-quedó demostrado ahora en un Obras prácticamente lleno que los recibió calurosamente y elevó muchísimo la temperatura del estadio.

Con algunos temas nuevos, pero con el acento puesto en sus composiciones más exitosas del pasado, con su formación original y, como siempre, mezclando el heavy con el soul y el funk, puede decirse que cumplieron en este reencuentro.

El público se entusiasmó más con sus temas más duros, aunque rinden mejor cuando se adueñan de los géneros negros. Y volvieron a mostrar toda la capacidad y el histrionismo de Glover como cantante, el virtuosismo guitarrístico de Reid, y la solvencia en las bases que comparten William Calhoun y Doug Wimbish.

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