Los Angeles.- En Hollywood, hasta de las frustraciones se puede hacer dinero. Y mucho. Creer o no creer en la siguiente historia es una cuestión de fe (concepto que puede ser muy tratado en las películas pero que carece de entidad en la vida cotidiana de esta región), aunque su verosimilitud no es poca. Se trata de la película «Adaptation» («Adaptación»), producida por el mismo tándem de la exitosa «¿Quieres ser John Malkovich?»: el director Spike Jonze y el guionista Charlie Kauffman. La génesis se le debe a éste último.
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Después del éxito de «Malkovich», contó varias veces Kauffman en la televisión, empezaron a lloverle centenares de proyectos para que él los adaptara; en general, películas «bizarras», de argumentos extremadamente más alambicados que el de su hit anterior. Ninguno le interesó. Sin embargo, un día la Sony Pictures puso en sus manos la novela de Susan Orlean « The Orchid Thief» («El ladrón de orquídeas»), a la sazón uno de los libros favoritos de Kauffman. El proyecto no podía procurarle mayor felicidad.
Sin embargo, a los pocos días, el guionista se encontró con el mismo callejón sin salida en el que ya se habían perdido (sin que él lo supiera, claro) colegas suyos a quienes se les había confiado antes, con la discreción habitual en Hollywood, el mismo libro: Kauffman se dio cuenta de que «El ladrón de orquídeas» era inadaptable para el cine. «Le dí una y mil vueltas en la cabeza», dijo «pero no había caso. No la podía ver como película. Del bloqueo pasé al pánico, y de allí a la depresión.Ya había cobrado el dinero, no me atrevía a confesar mi impotencia. No sabía qué hacer».
La novela, de gran éxito en las librerías desde su aparición en 1998, cuenta la historia de un excéntrico cultivador de orquídeas de la Florida, que busca la «protoorquídea». «No había posibilidad alguna de llevar a las imágenes el mismo interés que tiene el libro, que está lleno de monólogos interiores y secuencias discursivas. Salvo que uno se dispusiera a modificarlo totalmente, agregarle peripecias. Pero ni siquiera así. Habría terminado por escribir otra cosa. No había salida».
Sin embargo, y a diferencia de lo que, como más tarde sabría Kauffman, hicieron otros guionistas, devolver directamente el libro, una noche tuvo una «iluminación».«En realidad, no supe si era tal cosa o mi suicidio artístico. Pero lo hice. En lugar de una imposible adaptación de la novela, empecé a escribir mi propia historia, es decir, la desesperación de un guionista incapaz de adaptar su novela preferida. Me puse yo mismo como personaje, me inventé un hermano gemelo, un guionista de series de TV sin ninguno de mis escrúpulos, la puse a Susan Orlean también como personaje, y creé una historia donde se mezclaría mi propio bloqueo con algunos fragmentos sueltos del argumento del libro. Cuando terminé de escribir, entregué a la Sony el guión y me fui deprimido a casa. Esperaba sus insultos. Por el contrario, me llamaron alborozados al día siguiente, me dijeron que la idea era extraordinaria, y que contratarían a Nicholas Cage para interpretarme a mí y a mi gemelo, y a Meryl Streep para hacer de Orlean y a uno de los personajes de la novela».
¿Estrategia de venta o realidad? Desde luego, nadie lo sabrá por ahora. Lo cierto es que el film se hizo, dirigido por el mismo Spike Jonze, y desde su estreno el pasado viernes en los Estados Unidos, con moderadas cifras de público pero críticas excelentes, ya se habla de Cage y Streep como posibles candidatos al Oscar del año próximo por esta película. Hollywood todo lo puede, y si no, lo inventa.
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