8 de enero 2003 - 00:00

Hollywood: de la mente brillante a otra peligrosa

Los Angeles.- La similitud entre los títulos de las películas «Una mente brillante» y «Confesiones de una mente peligrosa» no se debe al azar ni es pura coincidencia. Esta última, debut como director de George Clooney, podría considerarse, de alguna manera, como la respuesta sarcástica a la gran ganadora del Oscar el año pasado. Si la «mente brillante» de Russell Crowe era la de un esquizofrénico que revolucionó las matemáticas y llegó a ganar el Premio Nobel, la «mente peligrosa» de Chuck Barris (interpretado en el film por Sam Rockwell) es la de un «genio» de los programas de entretenimientos por televisión.

En ambos casos, ambos protagonistas creían que trabajaban para la CIA. En «Una mente brillante», tal como se revelaba al final, todo era producto de la alucinación. En la nueva película, es tarea del espectador determinar la veracidad de esa segunda tarea de su protagonista.

La película, que se acaba de estrenar en EE.UU. producida, dirigida e interpretada por Clooney (que se reservó el papel del agente Jim Byrd), surgió de la empresa que el astro comparte con Steven Soderbergh, con quien ya produjo «La gran estafa» y «Solaris», y cuenta entre sus actores a Julia Roberts, Drew Barrymore y Rutger Hauer. La película está basada en un libro autobiográfico del propio Barris sobre su doble vida como productor de TV y agente de la CIA.

•Antecedentes

En los Estados Unidos, Barris fue un prestigioso y conocido productor de programas de preguntas y respuestas en la televisión, aunque las evidencias de su carrera en la CIA son escasas. Por eso, siempre existieron suspicacias acerca de la veracidad de su afirmación de haber matado 30 personas por órdenes de la agencia. El propio Barris participó activamente en la campaña de promoción de la película.

En una entrevista concedida a la BBC de Londres, Clooney dijo que su primer film como realizador no se ocupa ni de espionaje ni de asesinatos. El actor-director, que se reservó el papel de un empleado de la CIA, dijo que la película «es una fantasía sobre un libro que posiblemente contenga, también, elementos fantasiosos. No me interesó en ningún momento verificar la verosimilitud o falsedad de sus afirmaciones. La historia es lo suficientemente atractiva como para ponerse a transformarla en un documental».

En otro momento de la conversación con la BBC, Clooney explicó de esta manera su infatigable actividad de estos años: «Hay que aprovechar al máximo el mejor momento. Echemos, si no, una mirada sobre la mayor parte de las carreras en el cine: hay muy pocos Paul Newman que hayan gozado, a largo de las décadas, de un poder de convocatoria parecido. El resto no puede decir lo mismo, pasa el cuarto de hora, y ya está. De modo que el que no se esfuerce al máximo, está perdido», expresó. «Esa es la razón por la que Steven y yo, como productores estamos llevando al límite nuestras fuerzas. Ambos sabemos que cuando eso pase, ya no podremos ponernos delante ni detrás de una cámara nunca más».

«Confesiones de una mente peligrosa» fue escrita por
Charlie Kaufman, es decir, el guionista de «¿Quieres ser John Malkovich?» y «Adaptación». Según lo expresó la prensa americana, eso solo da una pauta de por qué «Una mente brillante» llegó al Oscar y tuvo enorme cantidad de público, y por qué el nuevo film va a tener que luchar bastante para asegurarse un lugar en el público masivo. En el primer caso, todas las respuestas estaban servidas en bandeja; en este caso, las respuestas las tiene que elaborar el espectador.

Kaufman
basó su guión en la «Autobiografía no autorizada» del propio Barris, productor de programas de entretenimientos famosísimos en la TV americana como «The Dating Game», «The Newlywed Game» y «The Gong Show» (de éste último también fue conductor). Durante varias décadas, Barris fue uno de los hombres más poderosos en los medios electrónicos, acusado muchas veces de ser uno de los responsables de la «idiotización» del telespectador.

Pero, en su autobiografía, Barris también confesó haber sido un asesino free lance para la CIA, con más de 30 asesinatos en su haber. Aquí viene la gran diferencia entre las mentes «
brillante» y «peligrosa»: así como los guionistas del film ganador del Oscar simplificaron enormemente la autobiografía del matemático esquizofrénico John Nash Jr., Kaufman le dio más complejidad y giros ficcionales a la de Barris, ya de por sí bastante fantástica en su punto de partida.

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