(06/03/02) Washington (La Vanguardia y ASN) - El hecho de que este año Hollywood haya decidido abrazar la causa de las «minorías» nominando a tres actores negros para Oscar importantes (una coincidencia que se da apenas por segunda vez en la historia del premio más famoso del cine), no ha conmovido a la gente de la industria ni mucho menos a la comunidad afroamericana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por el contrario, al desdén con el que Denzel Washington (candidato por «Día de entrenamiento», film que se estrena mañana en la Argentina) recibió la noticia de su nominación, manifestando entre otras cosas que no le quita el sueño conseguir una estatuilla que no se parece en nada a él, se sumaron estos días las voces del reverendo Jesse Jackson, el director Spike Lee y hasta Julia Roberts quienes consideraron la cifra poco menos que ridícula y prefirieron la actuación de los candidatos negros (Washington y Will Smith) a la de la de los blancos ( Russell Crowe, Sean Penn y Tom Willkinson) que completan la lista de aspirantes en la categoría mejor actor.
Hace ya 39 años que Sidney Poitier ganó el Oscar al mejor actor por «Una voz en la sombra». Desde entonces ha habido 780 actores nominados y 152 ganadores. Entre los vencedores, sin embargo, sólo ha habido cinco negros y todos actores de reparto: la primera fue la legendaria Hattie McDaniel por su trabajo en «Lo que el viento se llevó». La siguieron Louis Gosset, por «Reto al destino» (1982); el propio Denzel Washington, por «Tiempos de gloria» (1989); Whoopi Goldberg, por «Ghost» (1990), y Cuba Gooding por «Jerry Maguire» (1996).
Este año, además de nominar a Washington por «Día de entrenamiento», donde el actor interpreta a un policía que no trepida en utilizar los mismos métodos que los narcotraficantes a los que combate, la Academia colocó entre los finalistas a Will Smith, por bailar en el ring como sólo supo hacerlo Mohamed Ali, y a Halle Berry, por su elogiado trabajo en «Monster's Ball», un film sobre racismo, pena de muerte y supervivencia.
En esta segunda oportunidad que tres actores negros aspiran al Oscar en la categoría mejor actuación protagónica, Halle Berry puede convertirse en la primera actriz afroamericana que gana en este rubro. La lucha de los candidatos, sin embargo, no está sólo en lograr el premio, sino en convencerse de que cada vez hay más papeles buenos para los actores negros. Will Smith no se cansa de declarar que que aún no es suficiente. Lo mismo opinan Washington y, especialmente, Sidney Poitier, para quien «Muchas cosas han cambiado en la industria, pero otras muchas siguen igual y es increíblemente descorazonador».
A pesar del Oscar honorífico que le dará la Academia a Poitier y de las designaciones de Washington, Smith y Berry, Kweisi Mfume, presidente de la asociación de derechos civiles estadounidense, considera directamente que aún no se ha conseguido nada. Durante todos los años que lleva presionando a Hollywood para que dé más importancia a los actores, técnicos y cineastas negros no sólo a la hora de los premios, lo único que ha logrado son gestos simbólicos. Es que, recuerda Mfume, en Hollywood no hay ejecutivos afroamericanos que puedan cambiar esa realidad, como tampoco los hay hispanos.
Dejá tu comentario