El cuerpo del modisto fue trasladado en medio de la conmoción de familiares y figuras del espectáculo. El diseñador murió a los 44 años por una falla cardiaca.
Con un respetuoso aplauso de familiares y allegados, muchos de ellos pertenecientes al mundo de la moda y el espectáculo, los restos del diseñador Jorge Ibáñez fueron despedidos en el cementerio de la Recoleta.
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Un extenso cortejo encabezado por sus padres y su hermana médica llegada desde Colombia, además de modelos, diseñadores y actrices, se encargó de despedir al diseñador de 44 años, que sorpresivamente falleció el viernes pasado a causa de una falla cardiaca.
Junto a los padres de Ibáñez se pudo ver a Florencia de la V y Anamá Ferreyra, llevando su féretro hasta la última morada, en uno de los nichos de la tradicional necrópolis. La despedida final fue con la gente cantando la canción "Honrar la vida", de Eladia Blázquez, una de las preferidas de Ibáñez según sus allegados.
"Mi hijo no quería llantos, me decía 'mamá, no llores que te arrugás'", expresó Mabel, la mamá del diseñador, con firmeza y una sonrisa en sus labios, a pesar de la tristeza en sus ojos. Además, agregó que "Recoleta era su mundo" y celebró que Jorge "fue más que feliz desde que tenía dos años". En tanto, el padre del diseñador sostuvo que perdieron un hijo muy cariñoso, que siempre los tenía presente, especialmente a su madre, a quien llamaba todos los días.
La masiva despedida del creador, contrastó con el responso, celebrado en la capilla de Nuestra Señora del Pilar, aledaña al cementerio, donde ante unos 40 familiares y allegados íntimos, las cantantes Sandra Mihanovich y Marilina Ross interpretaron el tema "Soy lo que soy".
El diseñador había sido velado desde las 8:00 de la mañana del domingo en la casa velatoria O Higgins, del barrio porteño de Belgrano, donde se habían podido ver figuras de la talla de Mirtha Legrand, Valeria Lynch y Patricia Sosa, entre otras.
Según trascendió, durante esa jornada se produjo un incidente cuando un reportero intentó tomar imágenes del féretro y fue increpado por varios asistentes, entre ellos Pablo Goycochea, esposo de Florencia de la V.
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