«La cruz del sur» (Argentina, 2003, habl. en esp.). Guión y Dir.: P. Reyero. Int.: L. Lestido, L. Suardi, H. Tortonese, M. Paolucci, S. Bayle, O. Alegre y otros.
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"La cruz del sur" es un policial de marginales neuróticos, policías mejicaneados, cuerpos perdidos, y refugios de mala fama sobre la costa bonaerense fuera de temporada, casi todo contado cámara en mano, con mucho plano secuencia, abundantes maldiciones, elenco irregular, duración mejorable (aunque no llega a la hora y media) y, al menos, dos momentos buenos.
Uno, en la cuerda de lo grotesco, donde el protagonista sorprende a su socio de rodillas en el baño, agasajando a un travesti. Después entenderemos que el otro no era el socio sino el infeliz dispuesto para ser engañado y golpeado, que el travesti (debut cinematográfico de Humberto Tortonese) es el hermanito querido del otro, y que ambos van a robarle la mercadería a una banda de la Bonaerense. Creen que están dando el gran golpe, pero sólo están arrancándole todas las hojas de golpe al almanaque. Los acompaña una mujer, eterna malhumorada que anda en busca de una cruz junto al camino, y quizás termine marcando varias otras junto al mar.
El segundo buen momento viene más adelante. Los hermanos se han escondido en el hogar paterno, un sitio que alguna vez fue o quiso ser hermoso, pero ahora es casi la misma boca del lobo. Y el padre, que alguna vez fue un malandra decente, ahora es un vencido en libertad condicional, trabajando para los peores. Pero sigue siendo un hombre atado a los viejos códigos, igual que el comisario que viene a buscarlos. La calma amarga con que ambos se encuentran, y cada uno enfrenta su destino, ése es el momento (Mario Paolucci, Silvia Bayle como su mujer, y Oscar Alegre encarnan esta escena).
También puede anotarse, antes, el momento en que el hijo travesti, alias Wendy, se despide, y el viejo, que todo el tiempo lo vive despreciando, le dice por lo bajo «Cuidate, Carlitos». A esa altura, las cartas están marcadas. El problema es que, también a esa altura, la mitad de la sala está esperando que los maten a todos de una vez y dejen de gritar y hacer estupideces que nadie ha visto en ninguna de tiros. Autor, Pablo Reyero, el del excelente documental «Dársena Sur».
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