Tel Aviv (DPA) - Israel quiere conservar en su territorio textos desconocidos de Franz Kafka del legado de Max Brod, descubiertos en una casa de Tel Aviv, según declaró el director del Archivo Nacional, Jehoshua Freundlich, al periódico «Haaretz» en su edición de ayer.
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«Pondré todo mi empeño para que ningún material que tenga que ver con Kafka salga de nuestro país», dijo. Entre estos textos inéditos del legado de Max Brod estaría entre otros el manuscrito de «Preparativos para una boda en el campo».
Como es sabido, antes de su muerte en 1924, Franz Kafka pidió a Max Brod quemar sus obras. Pero Brod optó por publicarlas, e hizo famoso al escritor germano-checo. En 1939, el autor y editor judío tuvo que huir de Praga de los nazis y viajó a Israel junto con su mujer, que murió poco después.
En su equipaje tenía las obras de Kafka. Tras la muerte de Brod en 1968, su legado, con muchos textos de su amigo, pasaron a su ex secretaria Esther Hoffe. Ella vendió parte de los textos, entre ellos «El proceso», por unos dos millones de dólares, pero otra parte la conservó en cajas fuertes de Israel y Suiza. El resto está en una vivienda en Tel Aviv de la que el gobierno tuvo que sacar en el pasado numerosos gatos y perros debido al mal estado sanitario. Hoffe se negó a entregar los valiosos documentos para que pudieran ser conservados de manera adecuada. A la muerte de Hoffe, el año pasado a los 101 años el legado de Brod pasó a sus hijas Ruth y Hava, cuya decisión esperan ahora expertos en literatura de todo el mundo. Hava vive aún en la vivienda del centro de la ciudad, y los vecinos la describieron a «Haaretz» como «amable, pero estrafalaria».
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