11 de marzo 2004 - 00:00

Joya en la muestra: "Alazán" restaurado

Mi alazán tostao
"Mi alazán tostao"
Verdadera reliquia, el western criollo «Mi alazán tostao» acaba de ser recuperado y se verá en el festival marplatense, junto a otras novedades recién restauradas, como para matarles el punto a los italianos, que también traerán un clásico en copia nueva. Así lo informó Fernando Peña, impulsor del trabajo junto a sus colegas de Aprocinain.

Periodista: ¿Estamos hablando de un éxito de 1923, que casi todos daban por perdido?

Fernando Peña: Y que casi se pierde del todo. La historia es ésta. La única copia que había la tenía el crítico Manuel Peña Rodríguez en su colección. Pero cuando enfermó de cáncer a fines de los '60, para pagar el tratamiento debió vender todo su material al Fondo Nacional de las Artes, que redujo todo al metro y a las patadas. La mayor parte quedó bastante dañada, y encima un asesor se ocupó de arruinar el resto vendiéndolo en fragmentos a la televisión. Ahora los restos pasaron al actual museo municipal, que nos convocó a ver si podíamos hacer algo, ya que Aprocinain es confiable, serio, y en todo caso lo que haga va a estar bueno.


P.:
Es decir, ustedes hacen la restauración y el gobierno de la ciudad la financia.

F.P.: ¿Financia qué? Simplemente nos dijeron «éste es el material». El que se ocupa es el Festival de Mar del Plata, que orienta el aporte de sus sponsors resignando otras necesidades para dejarle al país no una, sino ocho copias nuevas de otras tantas películas. Por primera vez desde 1996, quedará algo más que el «efecto festival» en el patrimonio nacional.


P.:
Algo ya habían hecho antes, entre ustedes y Mar del Plata.

F.P.: Si, restauramos « Mosaico criollo» y «Apenas un delincuente» cuando Claudio España era director artístico del festival (y él por su cuenta logró que reapareciera la versión cinemascope de «Rosaura a las diez»). En cambio en ese sentido el Festival de Buenos Aires nunca aportó nada, salvo un año que Bebe Kamín y Liliana Mazure estuvieron en el staff y pasamos la versión completa de «Nobleza gaucha», pero esto es todavía mejor, porque no sólo restauramos y pasamos las películas, sino que quedan las copias.


P.:
¿Cuáles son los títulos?

F.P.: Seis, surgieron de los negativos del desaparecido laboratorio Alex que estaban todos mezclados en los sótanos de la escuela del INCAA: «Escala en la ciudad», «El curandero», «Horizontes de piedra», versión completa, «Explosivo 008» (una rareza inicialmente llamada «Dr. Recalde, penalista»), «El último perro», que ya pasamos en el Malba, y «Los jóvenes viejos», cuya copia está siendo supervisada por su propio director de fotografía, Ricardo Aronovich. Y dos, surgieron del fondo Peña Rodríguez que recuperó el Museo del Cine: el melodrama de 1916 «Hasta después de muerta», con Florencio Parravicini, Orfilia Rico, y los entonces debutantes Enrique Serrano y Pedrito Quartucci, y el relato campero «Mi alazán tostao», de y con Nelo Cosimi.

P.:
Que será el caballito de batalla de la sección.

F.P.: Estaba de la peor manera posible, con lamparones de grasa, sin los comienzos ni finales de rollo, sin los números de actos para saber el orden (encima empieza con un flashback), con unos fotogramas en blanco, como si la película se hubiera cortado al pasar por la copiadora, y todo rayado. Esto último tiene su parte positiva, porque significa que en su momento se vio mucho. ¡Está baqueteado de verdad! Tuvo «un lisonjero éxito» por todo el país, según reseñaba «La época». Sin embargo, casi nadie lo cita, porque, entre que el cine era mal visto, y peor aún el cine argentino popular, y quienes pautaban lo que era artísticamente bueno sólo tenían ojos para la alta cultura europea...


• Argumento

P.: ¿Y de qué trata?

F.P.:Ah, es la historia de un forastero que llega al pueblo, justo cuando el malo quiere quedarse con el rancho de la heroína, Raquel Garin, para después hacer negocio con la expropiación de tierras para el tendido de vías ferroviarias. La heroína tiene al padre ciego, la madre enferma, no falta nada. La autoridad es ridícula, inoperante, y aliada al malo, que es el hijo del juez de paz. En un momento él quiere violarla, y aparece el letrero «Total, tu viejo no ve ni medio».


P.:
Bien al gusto de los folletines que había entonces. F.P.: El montaje es realmente dinámico. Y hay dos flashbaks: cuando el viejo cuenta cómo en la Campaña del Desierto recibió una espada que va a ser importante en esta historia, y cuando el forastero dice cómo encontró al alazán, que además es orejano. Como Tom Mix con su caballo, Nelo Cosimi tiene una relación casi telepática con el suyo. Y es buen jinete, incluso hace una pirueta circense y queda parado arriba de la silla. Quizás la pirueta la hizo un doble, pero a él lo vemos claramente parado arriba de la silla. Y antes, salva a la chica de morir en un accidente de sulky.

P.:
Disculpe, habíamos quedado en el momento de la violación. ¿El malvado logra sus perversos propósitos?

F.P.: Bueno, yo diría que en un momento ella ya está por aflojar. Pero lo único que puedo anticiparle es que todo termina bien, y el héroe se aleja herido y solitario por el camino, como Lucky Luke pero sin el pucho en la boca. Nos dio mucho trabajo ordenar el material, completar con nuevos intertítulos los diálogos y la información faltante (en eso fue gran ayuda el archivo del Museo del Cine), y dosificar debidamente las luces, porque , pese al mal trato, se nota que la fotografía de los hermanos Luis y Vicente Scaglione era muy buena, y hay que rendirle honores. La presentaremos el sábado 13 en Mar del Plata, con acompañamiento de música en vivo de Kabusacki y Los de Fuego. Y después se pasará en Buenos Aires.


P.:
También el Istituto Luce, de Italia, presentará en Mar del Plata la versión completa de un clásico de Michelangelo Antonioni recién restaurado, «La aventura».

F.P.: Sí, ése donde desaparece una muchacha en una isla.Y siguen sin encontrarla.


Entrevista de P.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar