Kurt Cobain y Eminem, nuevos héroes del cómic

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Londres - Mientras superhéroes como Batman o El hombre araña reinan en el cine, los ilustradores de comic han abierto sus puertas a nuevas ideas: ahora Kurt Cobain y Eminem dan el salto al papel tintado y prometen crear escuela.

El creador es Flameboy, un misterioso dibujante, del que todavía poco se sabe, y que se declara surgido de las entrañas del infierno. Los diálogos los ponen Barnaby Legg y Kim McCarthy, conocidos y reconocidos artistas del comic en el Reino Unido. La idea de pasar la vida de una estrella musical al comic todavía sorprende, aunque no es la primera vez que se hace, ya hubo algún que otro intento, pero en este caso la fuerza de los dibujos marca la diferencia. Bocetos repasados con tinta y coloreados resultan más creíbles que muchos documentales sobre los dos artistas.

En el argumento, la simple y llana -si es que en cualquiera de los dos casos se puede denominar así- vida de Cobain y Eminem recorre las ilustraciones. Ninguno tiene poderes, ni hace nada grandioso que no sea lanzar su carrera hacia el éxito. El texto se ciñe a la realidad, eso sí, con algún que otro guiño que recuerda que se está ante un comic.

Kurt Cobain
no volaba -por lo menos en el sentido literal-, no llevaba un traje especial ni tenía una fuerza extraordinaria. Aun así, tenía un poder de convocatoria tanto o más fuerte que cualquier superhéroe. Se lo conoce por haber sido el cerebro de Nirvana, por inspirar el movimiento 'grunge' y suicidarse en la cumbre del éxito. Para unos fue un líder, para otros un 'yonki'; pero lo que es seguro es que su figura no pasó inadvertida.

Eminem
, por su parte, es otra de las grandes estrellas del panorama musical gestada en los '90. Lo suyo es el rap y las letras explosivas. Violencia, pobreza y desolación se mezclan por igual en sus temas. Desperanzadas, sus canciones reflejanuna personalidad que hubiese entusiasmado conocer al mismísimo Freud. Burlarse de sus propios compañeros de profesión -como Michael Jackson, del que aparece disfrazado en uno de sus últimos videoclips rodeado de niños-, cargar contra la política y los políticos de uno y otro bando, y describir sus ansias violentas que alcanzan hasta a su familia, han servido para catapultar al éxito a este rapero criado en Detroit.

Sus personalidades, tan dispares, son las dos primeras entregas de una serie que continuará con más artistas. Eso sí, habrá que tener paciencia. Como si se trataran de una obra de arte, cada uno de estos comics tarda cerca de un año en terminarse.

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