La 76 edición del festival de cine de Berlín culmina el próximo domingo 22 con los ganadores de los Osos de Oro y Plata. Pero, promediada la Berlinale, con tres proyecciones diarias que cubren los 22 filmes en competencia, hay elementos suficientes para calibrar su valor.
La Berlinale a todo vapor: buen cine y presencia argentina en el Berlinale Talents
La 76 edición del festival culmina el próximo domingo 22 con los ganadores de los Osos de Oro y Plata. Además, se hacen varias actividades paralelas con el fin de proveer una infraestructura para la industria global del cine, en temas de producción, distribución y exhibición.
-
Residente debutará como director en una película con Bad Bunny, Viggo Mortensen, Edward Norton y Javier Bardem
-
"Kill Bill: The Whole Bloody Affair", el montaje original de Quentin Tarantino llega a los cines
El cine de autor sigue primando en la selección como es el caso del mexicano Fernando Eimbcke con Moscas.
Por de pronto, el cine de autor sigue primando en la selección. Las películas son de directores con premios en festivales, o reconocimiento crítico en sus estrenos, aunque no sean conocidas por el gran público. Es el caso del mexicano Fernando Eimbcke con Moscas, su quinto largometraje, o Antony Chen, cuyo We Are All Strangers Now es la tercera entrada en una saga de familia en Singapore.
Es inevitable que al proyectar en un lapso de diez días un grupo de títulos disímiles en género, propuesta estética y temas, surja espontáneamente una conversación entre las películas. Pueden conectarse por el uso innovador de convenciones de género, como el blanco y negro neorrealista de Moscas, y la puesta en escena, también realista pero en color, del drama británico Queen at Sea, interpretada por Juliette Binoche y Tom Courtenay (no sorprendería un premio a este último), sobre el conflicto desencadenado por el cuidado de una madre con demencia.
El estupendo Wolfram, un western australiano centrado en una madre aborigen separada brutalmente de sus hijos y la odisea de su búsqueda en una geografía hostil, también integra la conversación sobre vínculos de sangre indestructibles. Otras veces, las conexiones se enraizan en la historia del cine, especialmente cuando en las conferencias de prensa, directores y guionistas hablan del proceso creativo y las influencias.
Fue el caso de Rosebush Pruning, coproducción ítalo-germana-española dirigida por el brasilero Karim Aïnouz, un film transgresor sobre la decadencia sexual de una familia opulenta (supuestamente una crítica al capitalismo a través de incestos varios). El director la conectó, no sin pretenciosidad, con I pugni in tasca, la sátira de Marco Bellochio a la alta burguesía italiana de los sesenta.
Como todos los años, los filmes en competencia confirman a esta cronista las observaciones de Martin Scorsese en un ensayo del 2013. Yendo al cine desde muy chico con su papá en el Lower East Side de Manhattan, comprendió intuitivamente que el cine no era la vida, sino un diálogo con la vida.
Paralelo al festival se desarrollan las actividades del Berlinale Pro, el organismo que coordina el European Fim Market, el Berlinale Talents, el World Cinema Fund y el Co-Production Market.
Su objetivo general es amplio: proveer una infraestructura para la industria global del cine, en temas de producción, distribución y exhibición; ser incubador y soporte de proyectos audiovisuales, a través de fondos y programas en Alemania y el exterior. Especialmente relevantes fueron las presentaciones sobre el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.
La Argentina participa en el Berlinale Pro desde hace muchos años, a través del Berlinale Talents, y también con un programa anual en Buenos Aires, a cargo de la Universidad del Cine. Fundada por el cineasta Manuel Antín en 1991, treinta y cinco años después, la Universidad está considerada una de las 25 mejores escuelas internacionales de cine por el Hollywood Reporter.
Tiene 1.200 alumnos, 8% de los cuales son extranjeros. La trayectoria de sus graduados ha producido una renovación del cine regional, con figuras relevantes como Andrés Muschietti (hoy establecido en Hollywood), Damián Szifrón (Relatos salvajes), Bruno Stagnaro (El Eternauta), Santiago Mitre, Rodrigo Moreno, Matías Piñeiro y un frondoso etcétera. Dato notable para quien conoce el funcionamiento de escuelas de cine en Estados Unidos, Europa y el sudoeste asiático, la Universidad coproduce los largometrajes (no cortos como es lo usual) con que se gradúan sus alumnos. Hasta la fecha hay más de 200 películas completadas.
Desde hace 21 años la Universidad organiza el Buenos Aires Talents, ofreciendo conferencias, talleres, master clases, para 50 alumnos elegidos de todo Sudamérica. También selecciona alumnos para el programa Cannes Classics del festival francés y el Berlinale Film School Summit, que empieza este año, patrocinado por el EFM.
Para esta edición del Berlinale Talents vinieron su rector Mario Santos y María Marta Antín, hija y colaboradora del fundador desde su inicio. Es la Secretaria de Extensión, a cargo de extender y afianzar conexiones de la institución con el exterior.
Siendo un país en la periferia geográfica de los grandes centros de cine, la labor de la Universidad es un canal de conexión clave. Así lo entendió Sarmiento, cuando en otra época y con otros recursos fue a buscar maestras a Estados Unidos para organizar la educación pública en nuestro país.





Dejá tu comentario