La Ciudad celebró la cultura con su Noche de los Museos

Espectáculos

La Noche de los Museos ratificó en una nueva edición el carácter cultural de la Ciudad de Buenos Aires, en una velada en la que más de 600 mil personas se volcaron a las calles para disfrutar de forma gratuita shows musicales, espectáculos de luces y una oferta artística que coloca al evento entre los más importantes de la metrópoli.

El cielo despejado y el clima primaveral fueron el marco ideal para que los porteños tomasen las arterias del casco histórico, La Boca, Belgrano, microcentro porteño y Mataderos, entre otros de los 27 barrios que participaron de la propuesta a cargo del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

La apertura la protagonizó la cantante Julia Zenko con el concierto "Borges y Piazzolla". Desde el escenario montado en la Avenida de Mayo, frente a la Casa de la Cultura, interpretó el repertorio creado por el músico y el escritor. Este año los museos rindieron homenaje a los escritores en el año de Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011.

El ministro porteño Hernán Lombardi destacó la labor en conjunto entre Ciudad y Nación para la realización del evento. "Es un gran trabajo de las instituciones del gobierno de la Ciudad y del gobierno de la Nación, y de las fundaciones. Esto es una fiesta de los porteños y de todos los turistas que nos visitan", aseguró.

A pocos metros, la gente hacía filas de hasta una cuadra para ingresar al Museo del Bicentenario, que hizo su debut este año en el cronograma. Además de la exposición permanente de objetos de expresidentes y el mural restaurado del pintor mexicano Alfaro Siqueiros, se pudo recorrer la exhibición de fotos y objetos dedicada a Néstor Kirchner, recientemente inaugurada. 

Para muchos era la primera vez que ingresaban a algunos edificios estatales que usualmente suelen estar restringidos al público en general. El ministerio de Economía montó para la ocasión una muestra de billetes, estampillas, monedas y piezas artísticas en conjunto con la Casa de la Moneda. La Legislatura porteña abrió sus puertas y ofreció recorridos guiados por los salones y el recinto de sesiones.

En el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires -reinaugurado hace menos de un año- la instalación sonora progresiva "El Grito" de Narcisa Hirsch y Jorge Catabertti congregaba a grandes y chicos. Los artistas proponían que el espectador ingresase a un cubículo de vidrio y gritase tan fuerte como pudiese mientras era observado.

Por la calles del centro que unen con el corazón de San Telmo la gente caminaba con sus guías en mano para encontrar la propuesta cultural más cercana. Muchos destacaban la magnitud del evento y la imposibilidad de recorrer las principales propuestas en el lapso entre las 20 y 3 de la madrugada. Como en todas las ediciones, un pase libre habilitado por la organización facilitó el traslado entre los barrios en alguna de las 85 líneas de colectivo que adhirieron al evento.

A las dos de la mañana, una milonga reunía a turistas, bailarines y curiosos en el patio de La Manzana de las Luces. En la excervecería Munich, actual sede de la Dirección de Museos, el periodista y coleccionista Bobby Flores musicalizaba un DJ Set. Y en la Plaza Colón, detrás de Casa de Gobierno, un imponente show de fuegos artificiales ponía punto final a los recitales.

Más temprano, la Plaza de Mayo había viajado en el tiempo hasta 1810 con la recreación histórica de la Fiesta de San Martín de Tours, Patrono de la Ciudad. Mientras, en otro punto de la ciudad, un tándem de artistas internacionales y locales intervino el Puente de La Boca y el Riachuelo con un espectáculo sensorial que mezcló luces y música.

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