17 de octubre 2005 - 00:00

La tragedia alemana en los ojos del cine

Aficheoriginal de«Concierto apedido», unapelícularománticomusicalnazique ordenóhacerGoebbels en1940.
Afiche original de «Concierto a pedido», una película románticomusical nazi que ordenó hacer Goebbels en 1940.
Algunos clásicos y varias rarezas componen la muestra de cine «Premonición, síntoma y angustia», que se inicia hoy en el Instituto Goethe, y que tiene como fin dar un panorama de la pantalla alemana que rodeó al nazismo, tanto desde los films que lo prefiguraron como los que lo sostuvieron desde la propaganda y los que luego hicieron el duelo.

La muestra, cuyo título parafrasea un famoso ensayo de Sigmund Freud («Inhibición, síntoma y angustia»), comienza hoy con la proyección del famoso film de Friedrich Murnau con Emil Jannings «El último hombre» (1924), parábola de la decadencia y la mentira, junto con «Vientres helados» («Kuhle Wampe», 1932), una de las escasas películas financiadas por el Partido Comunista alemán poco antes de la llegada de Hitler al poder, y cuyo retrato de la miseria urbana en los años de la República de Weimar contó con un guión de Bertolt Brecht.

Sin embargo, la auténtica rareza de la muestra es «Wunsch-Konzert» («Concierto a pedido», 1940), una película «románticomusical» nazi, que ordenó hacer Joseph Goebbels, dirigió Eduard von Borsody, y protagonizaron muchas de las estrellas del music hall y la canción popular alemana de la época.

El film se abre con escenas documentales de las Olimpíadas de 1936 en Berlín, sobre las que la cineasta oficial del Führer, Leni Riefensthal realizó su monumental «Olympia» (cuya segunda parte también forma parte de este ciclo). Goebbels y Riefensthal siempre sostuvieron una interna feroz en el seno del nazismo, y muchas de las películas que ordenaba hacer el ministro de propaganda también estaban dirigidas a contrarrestar el poder que iba adquiriendo, ante los ojos de Hitler, la directora de «El triunfo de la voluntad».

Película de referencia para quien quiera conocer cómo manejaba Goebbels el discurso de propaganda a través de los más variados géneros cinematográficos, «Concierto a pedido» es un folletín barato en el que un agraciado oficial nazi invita a una joven a ver las Olimpíadas. La pareja se enamora, él luego debe partir a combatir en España y Polonia, ella lo cree erróneamente muerto, y es entonces cuando se le acerca un segundo pretendiente. El nuevo hombre, más tarde, combatirá en la misma división del primero, y cuando al final ambos coinciden en el mismo hospital y la mujer se entera de la verdad, el segundo se la cede alegremente al primero, casi de manera patriótica.

El título alude a aquellos famosos conciertos en vivo transmitidos por la radio durante la guerra, en los que orquestas y cantantes en vivo interpretaban los temas musicales pedidos por los soldados, algo que se ve repetidas veces durante la película, que se proyecta en varias funciones el próximo jueves.

La dura constatación de la caída, dentro del ciclo, está representada por el film de
Bernhard Wicki, «El puente», ganadora en Mar del Plata 1960, aquel film sobre los chicos que hacia el fin de la guerra quisieron detener a los norteamericanos que iban a cruzar por su pueblo.

La muestra también da la ocasión de encontrarse con
Lilian Harvey, Zarah Leander (en su clásico «La Habanera»), Ilse Werner (la novia en «Concierto a pedido»), y otras estrellas de la comedia, el melodrama y la opereta que fascinaron al público desde los ´30 a los ´60. Romy Schneider fue, en un comienzo, heredera natural de ese cine, donde brillaron obras como «El trío de la estación de servicio» (mejor conocido como «El trío de la bencina») y «La joven de la Selva Negra». A estos films el ciclo agrega otros con música tirolesa, o con una huerfanita que vive con su abuelito en una cabaña, pero no es Heidi.

En el cierre se verá la fuertemente autocrítica
«Alemania, madre pálida», de Helma Sanders-Brahms, y el delicioso documental «Bellaria», de Douglas Wolfperger, sobre la encantadora clientela (entre la tercera y la cuarta edad) de una sala austriaca dedicada al antiguo cine.

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