La historia de Laura Alcoba, hija de montoneros, da para una miniserie, inclusive para un documental. Ella misma la contó, de forma novelada, en la trilogía compuesta por “La casa de los conejos” (su infancia en un refugio clandestino), “El azul de las abejas” (la relación con el padre preso y el viaje solita a París, donde ya está la madre) y “La danza de la araña” (la preadolescencia como exiliada en una ciudad francesa). Lo singular es que las escribió en francés, porque, de algún modo, la lengua de su infancia era “la lengua del silencio”. De su boca no debían salir los nombres de ciertas personas, ni mención alguna a las cosas que veía. Ella misma tenía nombres falsos. Y apenas ocho años de edad. Y veía cómo algunas visitas manipulaban armas sobre la mesa del comedor, y los dueños se metían en un “doble fondo” para imprimir una revista clandestina, que ella ayudaba después a disimular en paquetes envueltos como para regalo.
Los años de silencio y dictadura evocados con sensibilidad
-
Patrick Dempsey irreconocible: la serie de HBO Max de solo 5 capítulos sobre un asesino con Alzheimer
-
La bizarra película de Prime Video sobre la Copa del Mundo que indignó a los brasileros
La casa de los conejos. La recordada Silvina Bosco y Miguel A. Solá.
De eso trata la película que ahora vemos, filmada en 2019 en Ensenada (la zona de La Plata donde ocurrieron los hechos reales ya está muy cambiada). Con inteligencia Valeria Selinger, directora debutante, elude casi hasta el final todo discurso político, y desarrolla la historia a través de breves situaciones medio sueltas, incompletas, variadas, como son los recuerdos que una persona tiene de su infancia, y más a esa edad y esas circunstancias. Una lástima, el tono general medio apagado de la obra, que limita su alcance. Pese a ello, vale anotarla junto a dos buenos testimonios de la misma época, la vibrante “Infancia clandestina” de Benjamín Ávila y “El premio”, de Paula Markovitch, que, curiosamente, es una producción mexicana filmada en Villa Gessel. “La casa de los conejos”, vale recordarlo, es también la última que filmó Silvina Bosco, que aquí aparece brevemente en rol de abuela junto a Miguel Ángel Solá. Ya estaba enferma, y muy cambiada por los remedios, pero siguió haciendo cine y teatro hasta que el cuerpo dijo basta.
“La casa de los conejos” (Argentina-Francia-España, 2020 ). Dir.: V. Selinger. Int.: M. Iramain, P. Brasca, G. Docampo, D. Grandinetti.


Dejá tu comentario