21 de febrero 2002 - 00:00

Madrid se rinde ante Xul Solar

Vuel Villa de Xul Solar
"Vuel Villa" de Xul Solar
(21/02/2002) Si bien algunas obras de Xul Solar (1887-1963) integraron la muestra «Versiones del Sur» realizada en 2000/01 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), es la primera vez que éste le dedica una exposición antológica, proyecto iniciado en 1999 a instancias del crítico Juan M. Bonet, su actual director.

Consta de 125 obras pertenecientes, entre otros, a la Fundación Pan Club Museo Xul Solar, MALBA, Colección Constantini, Galería Rubbers, Mario Gradowczyk, autor a su vez de un importante libro publicado en 1994. Asimismo gran parte de la valiosa biblioteca de más de 3500 volúmenes, tan admirada por Borges, objetos, correspondencia internacional, manuscritos, textos en panlengua, idioma por él inventado, su teatro de marionetas, el panjuego, un ajedrez con base astrológica y su célebre piano al que le modificó el teclado que permite tocar en cualquier tonalidad, ocuparán sus salas a partir del próximo 26 de febrero hasta fines de mayo.

Borges

Son sus curadores y autores de los textos del catálogo, por España, Juan M. Bonet, por Argentina Marcos Barnatán, escritor argentino experto en Borges, radicado en Madrid y el crítico de arte Osvaldo Svanascini con la colaboración de la directora de la Fundación, Elena Lacassa y las curadoras del Museo Xul Solar.

Tanto se admiraban Borges y Xul Solar que después de un famoso escrito de 1949 en el que Borges se refiere a Xul como «uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época», el artista dijo: «no lo merezco, no lo merezco, San Gracias Borges». ¿Por qué, aún para aquellos que no frecuentan lecturas místicas, las fantasías de William Blake, la Cábala, el pensamiento de poetas del Tibet, escrituras persas, ideogramas chinos, San Francisco de Asís, religiones musulmanas, el budismo Zen, la alquimia, la astrología, es su pintura tan fascinante?

Porque como lo señala Svanascini, autor de la primera monografía sobre el artista publicada en 1962, Oscar Martín Alejandro Schultz Solari, su verdadero nombre, trató de hacer comprender la necesidad de rescatar el verdadero sentido de la vida a través de expresiones como «nuestro patriotismo es enseñar el más alto ideal humano posible de humanidad, realizarlo y extenderlo al mundo». También es fascinante porque invita a penetrar en un mundo de armonía universal, un código de símbolos y signos, un universo atemporal, misterioso, colorísticamente refinado y del que no está ausente el humor.

Cada vez que se muestra la obra de
Xul o se frecuenta su museo, es extraordinario comprobar la actitud del contemplador. Este parece quedar atrapado, hechizado, entablando un diálogo íntimo con una obra plena de interrogantes, en algunos casos hermética, pero que siempre proporciona un goce visual.

Entre las obras seleccionadas de 1919 está
«Otros Tron cos». Estos se mimetizan en seres que danzan rítmicamente frente al sol, con planos de color muy estructurados. De 1923, época en la que vivió en Munich y preparó con Emilio Pettoruti su regreso a Buenos Aires, «Tu y Yo», rostros en primer plano, el cuadrado reservado para el hombre, ciertas redondeces para la mujer, la aparición de la serpiente, una descomposición geométrica de las figuras.

En 1936 pintó su maravillosa acuarela
«Vuel Villa» (Villa Volante), un tema popular en historietas del espacio, ciudades flotantes y «Ciudá Lagui» en 1939, una visión de apretadas torres con el humo de sus chimeneas dibujadas infantilmente, escaleras rectas o zigzagueantes, elemento recurrente de su iconografía, que se pierden en un fondo de río, ciudades abandonadas por sus habitantes a través de planos que remiten a jardines.

Una serie de paisajes místicos correspondientes a 1949, colinas, montes, que se transforman en seres, como
«Plurentes» (Múltiples entes), en colores ocres intensos. De esta época es el prólogo de Borges ya mencionado y en el que señala que los dioses toman las formas de la imaginación que los sueña. «Pan-Tree» (1954), árbol cabalístico-astrológico universal, pertenece al período ligado a sus estudios de la Cábala que le brinda el conocimiento de Dios, del origen del mundo, de los diversos niveles del ser y del origen del mal.

Arquitectura

De esta época es también «Proyecto fachada para el Delta», lugar en el que pasaba largas temporadas. Una arquitectura de piezas articuladas entre sí, opuesta a la del funcionalismo opresor de las individualidades, en módulos de gran colorido suspendidos sobre pilotes.

Hacia 1961, las grafías constituyen una conjunción de símbolos con sus pensamientos o aforismos que vuelca pictóricamente en diferentes sistemas de escritura secretas que han sido en parte decodificadas con la ayuda de
Lita Xul Solar, su esposa, fallecida en 1988 a los 86 años.

Merecido homenaje para un «Weltburger» o ciudadano del cosmos, cosmopolita de acuerdo a la definición de los estoicos, ciudadano del universo, según
Borges. Un nuevo libro sobre este singular artista con textos del crítico argentino Jorge López Anaya, del crítico español Juan M. Bonet y el filósofo español Francisco Jarauta, se presentará en abril con motivo de la apertura de la temporada 2002 de la Galería Rubbers.

Dejá tu comentario

Te puede interesar