14 de abril 2004 - 00:00

Mañana se inaugura la 30ª Feria del Libro

Este jueves, a las 18.30, en la Rural, se inaugura, sólo para invitados, la Feria del Libro. El público recién podrá comenzar a recorrerla el viernes a partir de las 14.

Aún no se sabe si a la ceremonia de inauguración concurrirán Nestor Kirchner y Aníbal Ibarra, por el momento sólo se cuenta con el Secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella, y el Ministro de Educación, Daniel Filmus. Se había mencionado a varios escritores como candidatos para realizar la apertura de esta 30° Feria: el mexicano Carlos Fuentes, el español Jorge Semprún, el paraguayo Augusto Roa Bastos, todos, por diversos motivos, desistieron. Finalmente lo hará el argentino Abelardo Castillo (como anteriormente, en plena crisis, lo hizo Juan José Saer), y China Zorrilla leerá fragmentos de «Martín Fierro», «Facundo» y el poema «Fundación mítica de Buenos Aires» de Borges. Tampoco habrá grandes figuras internacionales como invitados. No se tendrá, como el año pasado, a alguien con la convocatoria de Mario Vargas Llosa, que en su charla llenó la sala mayor de la Feria y dejó gente en los pasillos. Los extranjeros destacados, o simplemente conocidos, son apenas un puñado, y varios de ellos visitan la Argentina con frecuencia. Los enumera Horacio García, director de editorial «Cátalogos» y miembro de la comisión de Cultura de la Fundación El Libro: «el inglés David Lodge, los españoles Arturo Pérez-Reverte y Fernando Savater, la francesa Elizabeth Roudinesco, la colombiana Laura Restrepo, los chilenos Antonio Skarmeta y Jorge Edwards, el mexicano Carlos Monsivais, el eslavo Salvoj Zikek, el argentino residente en Canadá Pablo Urbanyi». El más destacado es el portugués Antonio Lobo Antunes, desde hace una década nominado al Premio Nobel, y que para algunos se lo merecía mas que José Saramago, que por primera vez visita nuestro país.

«Es muy difícil para la Feria poder desembolsar los gastos que significan esas invitaciones en honorarios, pasajes, hotel y viáticos; más allá que a veces es casi imposible moverlos»,
explica Carlos Alberto Pazos, presidente de la organizadora Fundación El Libro, «y, además, competimos con la Feria de Bogotá, que abre casi en la misma fecha».

Para algunos expositores «se exagera en la reducción de gastos, y traer a alguien como Harold Bloom (que en su momento había aceptado venir con su mujer), Susan Sontag o George Steiner, por nombrar a ensayistas, es una buena inversión, por lo que esas personas significarían como difusión de la Feria».

Los organizadores saben que el público, el millón de personas que se ha hecho ya habitual, concurre a la Feria «más allá de los grandes nombres» casi como a un rito cultural, un paseo familiar no siempre para comprar pero si para ver y haber estado.

Los expositores se muestran optimistas: «creo que por el repunte que ha tenido la actividad del libro, ésta va a ser una Feria mejor que la de otros años», considera José Luis Retes, mientras arma el stand de «Dickens». Tras las concentraciones editoriales, la crisis de 2002, la etapa la reducción de titulos y ejemplares, la desaparición de libros importados, la reactivación actual ha entusiasmado a editores (sobre todo los que han podido hacer exportaciones), distribuidores y libreros aunque, por experiencia,no dejan de estar cautelosos.Los stands, en su diseño, muestran esa recuperación, Fernando Esteves se siente orgulloso del de dos pisos que ha hecho Alfaguara, el sello del Grupo Prisa, «aunque en ocultos aún no alcanzamos los nivveles de los mejores momentos del pasado».

«Buscamos no aumentar demasiado los precios a los expositores, eso creo que ha hecho que los stands sean más amplios y más lindos. La Feria ha ganado en metros cuadrados, tiene 10 mil más, que la hacen más transitable. También hemos ampliado los días de exposición, llegará al 9 de mayo, tendrá 5 días más, cerrará un domingo y no como era tradicional un lunes. Hay 5 pabellones, 10 salas auditorio, 2 más que en 2003, y casi 1.500 expositores en unos 400 stands. La entrada general costará 3 pesos, como el año pasado»,
explicar Pazos.

El programa de «actos culturales» es sumamente amplio. Una «Maratón de lectura de obras de Pablo Neruda», en el centenario de su nacimiento. Talleres de poesía, y sobre «La poesía en las letras de tango». Cursos sobre Fernando Pessoa, por Santiago Kovadloff; Roberto Bolaño, por Celina Manzoni; Franz Kafka, por Mario Goloboff; Ezequiel Martínez Estrada, por Nilda Burgos. Ciclos como «El placer de leer con...» las cuentacuentos Ana Padovani, Juana La Rosa y Cristina Fajre. El encuentro sobre «Qué cambió en la Argentina y en el mundo después de 30 ferias» en 7 jornadas: «La ambigua dictadura de los medios masivos», «Identidad y oferta cultural argentina para un mundo global», «Deuda externa, reinserción en el mundo e intercambio desigual», «Industrias culturales: nuevos dueños y nuevos consumidores», «El escenario político: ¿surge un nuevo imperio?», «El escenario científico», «De un peronismo a otro» y «La literatura argentina después de Borges». Un conjunto de charlas homenaje a Joaquín Gianuzzi, Javier Fernández, Héctor Yanover, María Esther de Miguel, Manuel Mujica Laínez, Marta Lynch, Beatriz Guido y Silvina Bullrich.

Para niños, adolescentes y jóvenes se han organizado narraciones, talleres de historieta, ciencia, literarios, periodismo, magia, títeres, creatividad, teatro y radio.

«Sabemos, por lo que ha sucedido en ferias anteriores, que en los actos de Alejandro Dolina y Jorge Lanata habrá gente de sobra, pero nos jugamos a que el 'Festival de Coros', que se hará todos los días, será un éxito»,
señala Pazos.

M.S.H.

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