17 de septiembre 2003 - 00:00

Marilú Marini hizo un Beckett de lujo

La deslumbrante actuación de Marilú Marini superó todas las expectativas generadas por su conocida trayectoria y marcó, además, uno de los puntos más culminantes del IV Festival Internacional de Teatro, en su primera semana.

La notable actriz, residente en Francia desde hace 28 años, ya dio muestras de su arte en varios espectáculos dirigidos por Alfredo Arias, como «Niní», «Mortadela», «La mujer sentada» o «Las criadas» de Jean Genet, que se ofreció el año pasado en el Centro de Experimentación del Teatro Colón. Pero su interpretación de Winnie, la patética protagonista de «Los días felices», sin duda marcó un nuevo hito en su carrera.

Su manera de hacer carne este texto de contenido metafísico subyugó al público que se dio cita en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín durante cuatro funciones. Apelando a una exquisita mezcla de banalidad burguesa, despiadado humor negro y vacío existencial, la actriz logró insuflar de vitalidad y hacer verosímil a una pieza ya de por sí muy poco complaciente.

Además, teniendo en cuenta que todas las acotaciones de escena estipuladas por el autor de «Final de partida» y «Esperando a Godot» deben ser estrictamente respetadas por exigencia de sus herederos, el mérito del director Arthur Nauzyciel es aún mayor; ya que además de conducir a su actriz hacia zonasnunca antes exploradas, subrayó acertadamente la condición cadavérica de Willie (el marido de Winnie, a cargo de Marc Toupence), si bien su presencia resultó mucho más certera cuando éste permanece oculto.

La impresionante ambientación lumínica, ideada por Marie Christine Soma, aportó nuevos sentidos a la pieza, permitiendo que ese desolado paisaje, en donde una mujer común y co rriente aparece enterrada hasta la cintura, se fuera transformando en una especie de sueño hipnótico o, según se lo mire, en una irritante pesadilla.

«Oh les beaux jours» («Los días felices») de Samuel Beckett. Dirección: A. Nauzyciel. Int.: M. Marini y M. Toupence. Esc.: A. Nauzyciel y A. Vasseur. Vest. y utilería: P. Quenson. Ilum.: M. Soma. En francés, con subtítulos en español. (Sala Casacuberta del T.G.S.M.)

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