Uno de los principales obstáculos que enfrentan los sistemas de venta de películas basados en Internet consiste en que sus usuarios sólo pueden disfrutar de los films en sus computadoras, ya que los archivos no pueden ser grabados en ningún tipo de soporte externo. En una jugada que podría cambiar ese panorama, Movielink, una de las empresas pioneras en el medio, ha anunciado que pondrá a disposición de sus clientes un sistema para grabar las películas bajadas de Internet en DVD.
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El principal impedimento era la posibilidad de extender la piratería a niveles insólitos, algo que los grandes estudios de Hollywood no estaban dispuestos a aceptar, pero a través de un software desarrollado por Sonic Solutions, Movielink podría extender sus servicios y todas las copias realizadas con su sistema generarían discos seguros, imposibles de replicar. El formato de grabación encriptaría la información pero los discos podrían visualizarse sin problemas en cualquier reproductor de DVD hogareño.
Sin lugar a dudas, esta nueva tecnología está llamada a convertirse en una verdadera revolución, sobre todo si se tiene en cuenta que se calcula que existen unos 100 millones de reproductores hogareños sólo en los Estados Unidos, mercado primario al que se dirigen las empresas de video-on-demand. Una vez superado este obstáculo, este nicho empresario en crecimiento deberá enfrentar otros desafíos, entre los que se destaca el tema del precio de venta al público.
Con la venta directa transformada en un negocio masivo, los sistemas basados en Internet deberán asegurar un precio inferior para sus productos, ya que su utilización implica por lo menos dos fases que los compradores directos no deben enfrentar: la bajada desde Internet y el grabado en un DVD. Otro problema es la necesidad de contar con velocidades mayores en banda ancha y que los hogares se transformen a sí mismos en verdaderas pequeñas redes, en las que los diferentes miembros de la familia cuenten con su propio acceso a la web y a contenidos que puedan eventualmente ser compartidos y, en un futuro no muy lejano, que se incluyan las nuevas tecnologías de televisión digital como parte integral de la red informática hogareña.
Queda claro que el futuro de entretenimiento hogareño se acerca cada vez más a las computadoras, y ese es un desafío que los consumidores también deberán afrontar.
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