9 de noviembre 2000 - 00:00

Murió Galán, un grande de lo popular

Roberto Galán, una vida aventurera: fue locutor, cantante de tangos, animador de la vida nocturna y uno de los rostros más famosos y populares en la TV.
Roberto Galán, una vida aventurera: fue locutor, cantante de tangos, animador de la vida nocturna y uno de los rostros más famosos y populares en la TV.

 

Aunque ya muchoshabían hecho un culto de su figura en vida, seguramente desde ayer RobertoGalán, tantas veces criticado por sus audacias televisivas extremas comoaquel famoso «casamiento de enanos», se terminó de integrar al imaginario delos grandes emblemas populares argentinos. Un ídolo para su público natural,humilde, desafinado y solitario, pero también entre la juventud más «ilustrada»y adoradora de lo «bizarro».

La noticia de sumuerte la dio ayer a media tarde una de sus famosas secretarias en «Si losabe, cante», Gladys Mancini. Galán estaba muy grave desdehace varias semanas, en la clínica Bazterrica, en la etapa terminal de uncáncer de próstata. Dicen que tenía 84 años aunque algunos le daban algunosmás. Entre los muchos misterios que cultivó, el de la edad no era el menor. Másde 90, difícil, porque en los últimos años integró, junto con Enrique Oliva,Héctor Dalmau y otros cofrades, el «Club de los divinos gourmets», tambiénllamado el «Sub-90»: entre los requisitos para ingresar figuraba ser mayor de70, y además estaba prohibido morirse.

El pequeño Robertoperdió a su madre, Aída, cuando tenía 4 años. Vivían entonces enVilla María, Córdoba.

Su padre, Amaro Galán,los abandonó a él y a su hermana Norma al morir la madre. Roberto secrió con su abuela materna y dos tías, y transcurrió su adolescencia en elbarrio de Belgrano y en dos ciudades cordobesas.

Su vida, y lospersonajes a los que conoció y frecuentó, son de leyenda: Josephine Baker,Germaine Monte-ro (con quien vivió un largo romance), Lena Horne,Rita Hayworth, Sacha Guitry, Maurice Chevalier, Ray Milland, George Raft.Y, por supuesto, Perón y Evita (pero eso merece un capítuloaparte).

 

 Gremialista y cantor

 

Hizo de todo, y casisiempre como quiso: ya era famoso locutor en 1934 (en esa época, «speaker»).Por su primer trabajo ganaba 200 pesos. Poco después se largó a cantar tangos.También fue gremialista y paradójicamente gracias a eso se instaló en Europa:en una ocasión, le pidió audiencia al coronel Perón junto a un grupo delocutores, encabezando una huelga que reclamaba aumento para los locutores delinterior, pero fracasó. Entonces, junto a sus colegas se fue en un buque decarga a Europa y pasó por Holanda, Bélgica y París. Allí fue donde cantó, porprimera vez profesionalmente un tango, y por radio. También cantó tangos enParís y Brasil y vendió películas argentinas en Argelia. Sus hobbies favoritoseran releer «Don Segundo Sombra» y coleccionar caballitos en miniatura yver jugar a San Lorenzo.

 

 Televisión

 

En 1963 llegó a la TVcon Remates Musicales por «Canal 9», y poco después crearía sus más grandeséxitos: «Yo me quiero casar, ¿y usted?» y «Si lo sabe cante», quedesde esa época hasta el año pasado estuvieron en el aire por distintos canalesy en numerosas temporadas. En «Yo me quiero casar...» batió todos losrécords del rating con el casamiento de enanos. De «Si lo sabe...» hastallegaron a surgir algunas figuras, como Piero. Pero estos dos ciclos nofueron lo único que hizo en TV. Entre sus muchos programas también condujo«Galanterías», con Olmedo y Coquito, Horangel, el censor Néstor Tato y TitoJacobson, y no hace tanto se puso al lado del quincho para amigos en «Cocinandocon Galán», los domingos al mediodía.

Enamoradizo comopocos, amante impenitente (una vez confesó haber compartido la renta de un«bulín» con Juan Carlos Thorry), Galán reincidió seis veces en elmatrimonio: su primera mujer fue la bailaora Amparito Reyes, estrelladel Tabarís y de la revista de Dringue Farías en el Maipo. Como a ellale ofrecieron un contrato en Rio de Janeiro dejó todo y se fue con Amparito:allí instaló una boîte a la que llamó Acapulco. Cuando se cansó de Brasil volóa Caracas para editar una guía industrial y comercial. Fue allí donde albergó aPerón cuando se exilió. También estuvo casado con Teresa de Anchorena, ytuvo una hija con Inés «Galleta» Miguens llamada Florencia, quien le diodos nietos: Sol y Pablito. Su última mujer es la ex productora de programas AliciaPasseri, a quien doblaba en edad.

Sólo a los máscercanos les confiaba sus dos fórmulas para el triunfo y la popularidad. Laprimera: autoconvencerse de la propia importancia («la gente, los que tecontratan y los que te miran, se dan cuenta enseguida si estás convencido o node lo que valés»). La otra: hacer lo que la gente más desea («todo elmundo quiere cantar y todo el mundo quiere formar una pareja. Sólo es cuestiónde darles el gusto»).

 

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