9 de agosto 2021 - 00:00

Grabaciones

1.jpg

Definitiva edición de “All Things Must Pass”

La celebración de los 50 años de la máxima obra maestra de George Harrison, “All Things Must Pass”, se demoro un año más de la cuenta, pero la espera valió la pena. El primer álbum triple de la historia del rock suena mejor que nunca gracias a la obsesiva, dedicadísima tarea de remix de Dhani Harrison junto al talentoso Paul Hicks (que se viene luciendo con discos de los Beatles, Lennon y los Stones), dándole un brillo sonoro único a las canciones de 1970. Además hay una extensa serie de bonus, que en algunos casos habían aparecido en unos registros piratas de la década del 90, pero que sonaban bastante mal. Cada demo, outtake y raritie fueron mejorados, y está claro que el hijo de George se debe haber pasado meses estudiando cintas para elegir lo mejor, más interesante y técnicamente rescatable. Hay canciones inéditas, incluyendo divertidas zapadas junto a su amigo Eric Clapton, raras versiones de clásicos como “Get Back”, el excelente y desconocido rockabilly “Going Down to Golders Green”, o la sorprendente “Cosmic Empire”. Como es habitual, se lanzaron ediciones simultáneas, y la “super deluxe“ es la soñada: viene en un cofre de madera y hasta incluye réplicas de los gnomos de la portada original.

Diego Curubeto

=“All Things Must Pass (50th Anniversary)”, George Harrison. Capitol/Apple Records 3567601.

Ty Segall hizo lo suyo con un notable material

Los discos de Ty Segall, máximo cosmic rocker del siglo XXI, suelen ser muy buenos, y a veces excelentes como “Manipulator” (2015), pero su último trabajo es una pequeña obra maestra, entre los mejores álbumes de rock de las dos últimas décadas. Seagall experimenta como nunca, mezclando estilos de todo tipo, desde el tecno pop, la psicodelia y el hard rock setentista, a veces en un mismo tema. El primer track “Learning”, un breve prologo de menos de 2 minutos, pone sobre aviso que “Harmonizar” será una experiencia intensa. De hecho, si esta especie de obertura durara 30 segundos más podría provocar un ataque de nervios. Pero el gran talento de Seagall es saber cuando ir para allá con todo el material de sintetizadores vintage y sonidos psicodélicos, pero sabiendo perfectamente cuando moderar los climas. De hecho, el segundo track, “Whisper” se podría confundir con algunas canciones de rock de la primera era de la FM de los 70. Toda la música que admira se mezcla durante 35 minutos sin desperdicio, desde el rock duro hiper speed tipo ZZ Top, los delirios de Love & Rockets o guiños al rock de Manchester y el space rock estilo Hawkwind o Gong. Por ahora solo disponible en formato digital, “Harmonizer” es algo serio, para escuchar una y otra vez.

D.C.

=“Harmonizer”, Ty Segall. Drag City Digital.

Dejá tu comentario

Te puede interesar