Lo que comenzó como lucha de las mujeres en contra de los femicidios ha generado una serie de cambios y visibilización de problemáticas de la hegemonía del machismo que parecen irreversibles. Ni una más, es una de las series de Netflix que supo entender el reclamo de las víctimas y quienes apoyan la lucha, que ha sabido generar impacto e interés en el espectador.
Se han puesto en debate situaciones, como por ejemplo el vínculo cercano que suelen tener los abusadores con sus víctimas, que han hecho evidentes cuestiones muy escondidas y que generaban malestar y miedo en las personas violentadas. Miedo a denunciar a un amigo o familiar y malestar por una convivencia forzosa con esas personas abusadoras.
Escena de la serie ni una más, disponible en Netflix.
De qué se trata Ni una más, miniserie de Netflix
Por eso, Ni una más, ha sabido reunir estas situaciones tan frustrantes y peligrosas para ayudar a concientizar y que deje de pasar desapercibido el hecho de que un violador puede ser alguien del círculo íntimo de la víctima. La serie comienza con una estudiante manifestándose en soledad y poniendo un cartel en la Universidad que dice "Cuidado. Ahí dentro se esconde un violador". La estudiante es Alma, una joven víctima de abuso sexual.
Esta manifestación significó un acto de valentía para Alma, y la prueba de fuego será intentar mantener su entereza ante los demás, cuando en realidad está muerta de miedo. Otra problemática que muestra la serie es la revictimización de la persona denunciante, porque se puede ver que a Alma tanto los profesores como los estudiantes no le creen y ponen en duda su versión.