«El aire alrededor». Autor y dir.: M. Obersztern. Int.: V. Weinberg, M. Merlino, O. Nuñez, M. Bogado y J. Dyzen. Mús.: J. Segade. Ilum.: G. Córdova. Vest. y esc.: S. Lacarra y D. Joglar. (Teatro Sarmiento.)
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Esta es la quinta obra que se presenta dentro del ciclo Biodrama cumpliendo el objetivo de llevar a escena la historia personal de un argentino vivo, siempre con un criterio de teatro experimental. Su protagonista es Mónica, una ex maestra rural de alrededor de 40 años, casada y con cuatro hijos, que sigue ejerciendola docencia en un pueblitode calles de tierra cercano a Bragado.
Este personaje, interpretado con exquisita gracia y sensibilidad por Vanesa Weinberg, integrante del primer elenco de « Venecia» entre otros trabajos, lleva una existencia tranquila y muy ligada a la naturaleza. Ya desde su niñez y adolescencia se la ve acompañada por su amiga Nancy (desopilante recreación de María Merlino), mientras que su encuentro con Walter, el futuro padre de sus hijos (impecable labor de Osmar Nuñez), servirá para mostrar su abierta actitud ante el sexo, la maternidad o ante las diferencias de criterio de su marido.
Son escenas cargadas de humor y ternura, que por momentos muestran un desconcertante sentido común.
• Dirección
La directora Mariana Obersztern es buena observadora de los vínculos familiares, sobre los que indaga con lucidez y buenas dosis de humor, tal como lo demostró en «Dens in dente» y «Lengua madre sobre fondo blanco» (espectáculo invitado al IV Festival Internacional de Buenos Aires, a realizarse en septiembre). En «El aire alrededor» entretejió anécdotas y testimonios reales como si se tratase de una significativa selección de fotos que no necesita de explicaciones extras.
La protagonista atraviesa por distintas situaciones que dan cuenta de su humanidad y de su notable ductilidad para enfrentar los contratiempos. Pero esta humilde maestra, que se conduele ante la desaprensiva actitud de su padre en el día de su boda (un recuerdo que amenaza con repetirse eternamente en su memoria), también reflexiona sobre el dolor, la muerte y la existencia de Dios.
La observación de una vida está asociada inevitablemente a la búsqueda de la felicidad. En este sentido, los protagonistas de «El aire alrededor» reflejan una armonía vital extraordinaria, quizás porque su concepción de la felicidad no obedece a idealizaciones ni estereotipos. Otro de los fuertes atractivos de la puesta, además de su ambientación minimalista (acompañada por un sugestivo video del paisaje campestre) es el minucioso relevamiento que hizo la directora del habla de campo sin intenciones paródicas.
Los protagonistas de esta historia se conectan entre sí más allá del lenguaje. Cuando conversan lo hacen con muy pocas palabras y sin sobreentendidos ni alardes oratorios. Esto produce una inmediata sensación de extrañamiento, como si a través de ese sistema de comunicación, totalmente desintelectualizado y periférico -por no decir marginal, en relación al canon cultural-se develaran todos los artificios del habla urbana, con sus manejos narcisistas, competitivos y manipuladores, siempre disimulados bajo una pátina de intelectualidad.
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