18 de junio 2002 - 00:00

Novarro-Novak: por ahora, un dúo desparejo

«Un toque familiar». Actuación de Chico Novarro (voz, guitarra, piano, tumbadora) y P. Novak (voz, bajo, piano). Con M. Rivas (piano) y F. Bergalli (guitarra). (Club del Vino, todos los viernes).

Es probable que de no ser padre e hijo, Chico Novarro y Pablo Novak jamás se hubieran reunido sobre un mismo escenario. Actor, cantante, compositor, bajista, pianista, Novak tiene algunas virtudes en el terreno musical que aún no deben madurar. No se luce a la hora de cantar tangos (él mismo dice haber llegado recientemente al género; y se nota en sus versiones del vals «Pedacito de cielo» y del clásico gardeliano «Viejo Smoking»). Pero en cambio es aceptable su papel con las canciones de su padre («Cómo», «Cuenta conmigo») y muestra su mejor veta creativa en su tema «Desencuentros», una mezcla de Leo Maslíah y balada pop.

Pero claro, frente a Chico Novarro, su papel se desluce. Es que el viejo integrante de la Nueva Ola tiene una experiencia y una gracia que le permiten superar sus limitaciones como cantante, y, sobre todo, es el autor de muchos de los mejores temas de nuestra canción popular. Ambos se alternan sobre el escenario o comparten algunas interpretaciones.

Pasan títulos inolvidables como «Nuestro balance», «Debut y despedida», «El último acto», «El porcentaje», «Al diablo contigo», «Déjame ir», «La palabra fin», «Arráncame la vida», «Carta de un león a otro», «Un sábado más». Presentan algunas canciones compuestas en conjunto como «Quién dice tango», «Yo te amo». Evocan a sus respectivos padres en textos recitados; claro que «Mi viejo zapatero» de Novarro es ampliamente más logrado que «Un padre artista» de Novak.

Se respaldan en sus propios instrumentos y en el trabajo del pianista Mike Rivas y el guitarrista Facundo Bergalli. Y, sin mayores pretensiones, logran entretener a la gente que, a juzgar por los aplausos, va a buscar justamente eso.

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