2 de agosto 2002 - 00:00
Novedades editoriales son otra especie en extinción
-
"La Mujer del Río", un retrato tan silencioso como aturdidor sobre la violencia de género
-
La nueva novela turca de HBO Max que se convirtió en un fenómeno mundial y te romperá el corazón
Vidrieras sin novedades
En lo que va de este año -según estadísticas de la Cámara Argentina del Libro- se imprimieron, comparativamente, en volumen, 59 por ciento menos libros que en 2000 y 40 por ciento menos que en 2001, se pasó de 47 millones de ejemplares a 19 millones, una caída de 60 por ciento. Y en el momento de mayor cantidad de ejemplares, 74 millones en 2000, en España se llegaba a 262 millones de ejemplares, cosa que permitió que el Secretario de Cultura de España, Luis Alberto de la Cuenca, dijera que «la Argentina hoy depende del libro español, del mismo modo que España dependia del libro argentino y mexicano en los años '60».
En cantidad de títulos hubo 32 por ciento menos que en 2000 y 36 por ciento menos que en 2001. Estas cifras corresponden tanto a libros nuevos como a reediciones y reimpresiones, estas últimas -que en el pasado eran de entre 15 y 25 por ciento-han crecido notablemente este año por razones económicas fundamentalmente (menores costos, porque ya está la traducción y la puesta en página, y un mercado cautivo, por caso textos u obras de consulta en planes de estudio).
«Este año sacamos sólo 10 novedades, de 30 que teníamos que editar, y ésas porque las teníamos en marcha. Estamos 70 por ciento abajo, publicamos apenas un tercio de lo planeado», explica Aurelio Narvaja, de editorial Colihue.
Esas cifras muestran el nivel de la crisis si se piensa que en la primera parte del año están los mas importantes momentos de venta: Reyes, comienzo de clases, Feria del Libro.
«En Atlántida pasamos de 10 novedades a 2. Tratamos de seguir manteniendo las líneas -infantiles, autoayuda-pero la ficción se dejó de publicar en noviembre, cuando se fue Jorge Naveiro», comenta Silvia Portorrico.
«Me estoy planteando sobre todo reediciones y hasta fin de año sólo 10 novedades, es la mitad de 2001, una baja de más de 50 por ciento», dice Horacio García, de Catálogos. Esta tendencia general la confirman editoriales mayors.
«En Planeta bajamos 50 por ciento. Reducimos en los bordes, en libros de autoayuda, por ejemplo. Pasamos de 14 títulos a 7. En Emecé pasamos de 8 títulos a 6, achicamos 30 por ciento», comenta Ricardo Sabanes. Emecé ya venía haciendo recortes de novedades desde antes de ser adquirida por el Grupo Planeta.
Preferencia
«¿Novedades? 60 por ciento menos» -señala Fernando Esteves, de Alfaguara-«imprimir algunos títulos para afuera está atenuando la dureza de la crisis. Preferimos no bajar tiradas y hacer menos títulos. Nos va muy bien con «El vuelo de la reina» y con «La reina del sur» y para fin de año tenemos nueva novela de Saramago y nueva novela de Vargas Llosa».
«En Biblos somos una excepción», afirma Javier Riera, «casi mantuvimos el nivel de publicaciones, estamos 10 por ciento abajo. Tenemos un público, el de las universidades, pero nos afecta la recesión y las fotocopias que están destruyendo los textos y las obras de consulta. Nuestros planes están a la expectativa porque hoy sacar un libro es mal negocio, el que publica 1000 vende 300. La cuestión es cuánto tiempo va a durar esto y como vamos a llegar las editoriales a una nueva etapa».


Dejá tu comentario